El lamento de la Regenta

La Regenta sintió tal asquerosidad tras el beso de Celedonio que lo primero que hace al despertar, es pegarle tal bofetazo que Celedonio no reaccionó, de esta manera, quedándose pasmado sin saber cómo reaccionar ante aquel hecho. A pesar del asco que le dio, fue como si Dios la hubiera mandado una señal en la que Celedonio podría ser su futuro amor. Era culpable de aquello y debía ser castigada por ello y el suicidio era la mejor opción ante aquella atrocidad.

 

 

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Las frustraciones de La Regenta

Qué sensación más asquerosa recorrió por todo su cuerpo. Jamás sintió una tan mala sensación, aquella era pasar todos sus límites, era demasiado repugnante. Tras aquel atroz hecho no se  pensó que esto por casualidad había ocurrido, sino que debía ser una señal del destino o una manera en le que Dios la indicaba que volviera a ser la fiel beata que era antaño. Frustrada, agobiada e indecisa no imaginó que el afeminado Celedonio pudiera ser el “príncipe azul” que le  recuperara sus ganas de vivir, pues este sería como un soplo de aire fresco en su vida, un bocanada de ilusión, un clavo al que agarrarse para permanecer respirando. Arrepentida de todo su pasado, quiso dejar de ser aquella mujer sin honra, joven pero con sentimiento viejo y adúltera, y poder ser como un canon ideal de mujer. Feliz con la nueva vida que le había otorgado Dios forma una familia junto a Celedonio.

 

La gacela y el guepardo

Un día en la sabana esto pasó:

la gacela al guepardo se encontró,

el guepardo a la gacela se enfrentó,

para saber cuál era el más veloz.

El público a verlo se situó,

y la gacela delante de este en ridículo quedó,

ya que el guepardo fue el que ganó,

a la gacela se la insultó.

Pero esto el guepardo  no lo permitió,

y a la gacela se unió,

porque la comparación a este no le gustó,

y a la gacela con dientes defendió.

No debemos comparar,

porque cada uno tiene su personalidad,

y si lo hacemos podemos dañar.

 

La Regenta y el amor de Celedonio

Abrió los ojos y la estaba besando cuando le  apartó de su lado. La incorporó y se apartó, la pidió perdón y se fue. Se quedó sola y  en lo mala persona que había sido. Salió de la Iglesia y miró a ambos lado de la calle y no le vio. Corrió calle abajo en su busca preguntando a todas las personas del pueblo pero nadie sabía a dónde había ido. Seguía buscando y no le encontraba, hasta que al acercarse al río ya desesperada, y  le vio, sentado al borde del río. Se acercó a él, sin hablar, ningún ruido solo el del agua que bajaba por el río. Lo mal que  se sentía por haber sido tan borde con él. También se disculpó ya que fue muy inapropiado haberla dado un beso . Después de las disculpas decidieron irse cada uno por su lado y hacer como si nada hubiese pasado, aunque decidió renunciar al amor que sentía  ya  que no iba a suceder. Ya no había esperanza en su corazón, destrozado, un corazón apagado sin vida. Le dio una oportunidad ya que había sido infiel, el amor volvió y se fueron de aventura a vivir su amor.

 

INSTANCIA

Doña Marina González Alvarado, con DNI 72350185M, nacida en Laredo (Cantabria) el día 11 de abril de 2002 y con domicilio en los Sauces D, Cicero.

EXPONE

Que el día 9 de febrero de 2017  entregó a su tutora Leticia un justificante de las faltas que había cometido tras visitar el médico.

Pero a las 11:40 de la semana siguiente, Leticia entregó a cada alumno una hoja con las faltas y retrasos que estos habían cometido, y en dicha hoja sus faltas aparecían sin justificar, la profesora niega la entrega de dicho justificante.

Por ello,

SOLICITA

Que le vuelvan a entregar la hoja antes mencionada lo antes posible, y que esta vez dichas faltas aparezcan como justificadas, además de una merecida disculpa por la falta de confianza de las palabras de su alumna.

En Santoña, a 20 de marzo de 2017.

                                                                                                                     Marina González Alvarado

SR. DIRECTOR DEL IES MARISMAS

 

INSTANCIA

Don Juan Alsina Calvo, con DNI 72253765-J, nacido en Santoña, Cantabria, el día 1 de enero de 2002 y con domicilio en la urbanización Piedrahita 30,Santoña.

EXPONE

Que doña Ana María Rojas de la Escalera, profesora de lengua castellana y literatura, le cambió de lugar de forma repentina e injusta solamente por suspender un examen y no estar pendiente de la clase durante los 50 minutos que esta dura .

Por ello,

SOLICITA

Que le sea devuelto el lugar de clase que le ha sido arrebatado sin motivos lógicos y además de esto solicita que no vuelva a ocurrir, ya que si por algún casual este suceso se repite se llegarán a palabras mayores y se verá obligado a demandarla.

En Santoña a 9 de noviembre de 2017.

Don Juan Alsina Calvo.

SR. DIRECTOR DEL IES MARISMAS

EL ASQUEROSO ADIÓS

Qué asco le dio, de su sueño no eterno la despertó, mientras un gran grito de su garganta escapó, a ella de la muerte  salvó, pero la muerte no era más que su mayor deseo, nada a ella la quedaba y  así, mientras de vomitar ganas tenía, se iba, para no volver, más ya no podía, y para ella lugar ya no había. Futuro en sí misma ya no veía, estaba muy oscuro, como su pasado, oscura fue la traición que realizó y dura la decisión que tomó. Al horrendo beso mucha importancia no le tomó, pues nada le podía doler más que su roto y dolido corazón, que presionaba contra su pecho, como si quisiera salir de su infame y ya sin alma cuerpo, sucumbido por la vergüenza y el deshonor . Ya había tomado una decisión, iba a decir adiós, esta vez para siempre, al brillo del sol, a la  espléndida luna y las estrellas que iluminan las noches, al azul y bello cielo, con esas nubes que reflejan los más introvertidos de nuestros pensamientos,al suelo rígido e implacable, al ligero y libre aire , al uso de su ya olvidada razón y con un ya no puedo, y el sorbo de un perjudicial suero, al lento latido de su corazón.

Instancia

Doña Andrea Zubillaga Martínez, con DNI 72274652G, nacida en Laredo (Cantabria) el día 1 de junio de 1997 y con domicilio en la calle Juan Hormaechea, número 5 , de Isla.

EXPONE

Que el día 10 de noviembre de 2017 acudió al aula de matemáticas con la profesora Amaya Sanabria, el día anterior dicha persona mandó tareas para realizar, este día la interesada las tenía completas pero algunos alumnos no las habían hecho por tanto decidió ponernos a toda el aula una notificación.

Por ello,

SOLICITA

Ser retirada dicha notificación ya que la solicitante tenía realizada la tarea, además exige unas disculpas por parte de la profesora.

En Isla, a 27 de noviembre de 2017.

Andrea Zubillaga

SR. DIRECTOR DEL IES MARISMAS

 

De desconocido a héroe

Este era un hombre grandioso

pero a la vez era muy perezoso

Él era Pepe y iba con un traje espantoso,

Él vivía con su madre y eso era muy penoso.

Todos los días se tropezó,      él era muy patoso,

Pero lo peor de él      es que es muy vergonzoso.

Su mejor acción fue salvar a una niñita

que la carretra iba a cruzar sola,

eso no fue lo único, al día siguiente salvo a una viejecita

que para agradecérselo      fue hasta su casita.

Por todo lo que hizo un premio le iban a entregar,

por lo que al día siguiente     un traje se fue a comprar,

él no tenía mucho gusto, su madre le tenía que acompañar,           

  el gusto iba a mejorar.

Ya llegó el día el premio le iban a entregar.

Ya en el escenario Pepe emocionado rompió a llorar,

y seguido la niña y la viejecita le fueron un abrazo.

 

 

Castigo divino

Despertó con una sensación horrible en los labios, como si algo viscoso y mugriento se hubiese posado sobre ellos. Era tan asqueroso que las náuseas no tardaron en llegar, comenzaron en el estómago y la recorrieron entera, haciéndola estremecer. En cuanto la bilis le rozó la garganta sintió la primera arcada. Apretó los labios con fuerza y se dobló sobre sí misma, tratando de reprimirla. Los ojos vidriosos y una gota de sudor resbalando por su sien, tirada en el suelo frío de una desértica catedral, la imagen debía ser simplemente patética. Luchó un poco más contra su propio cuerpo, la garganta cerrándose en dolorosas contracciones y las manos temblando, apretadas contra su boca. Respiró profundo y se giró para quedar mirando al techo, debatiéndose entre la fortaleza y la debilidad. El honor y el deshonor. ¿Debía levantarse?¿Podría hacerlo?¿Merecía hacerlo? Tal vez la respuesta era simplemente no. Tal vez no era lo suficientemente fuerte, tampoco lo suficientemente digna. Una nueva arcada la atacó, y quizás solo era Dios enseñándola cómo se sentían los demás con respecto a ella. A lo mejor sus labios merecían ser profanados, pues todo pecado conlleva un castigo. Cerró los ojos con fuerza mientras las lágrimas recorrían sus mejillas y simplemente se rindió. Acabó dormida sobre el duro suelo, deseando no despertar.

 

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