El Pantano

En un pueblo de Arkansas había un pantano del que los habitantes del pueblo no querían ni oír hablar, ya que ese pueblo era famoso porque en ese pantano había desaparecido muchos periodistas que habían ido a hacer reportajes sobre él.

Corría el año 1993, un famoso periodista neoyorquino muy reputado llamado Frank  Stevens, decide hacer el reportaje que revolucionará el mundo del periodismo. Quiere hacer lo mismo que hicieron los desaparecidos. Su familia le dice que no lo haga, su mujer Bonnie le dice:

– Tu carrera ya está muy bien valorada, no lo hagas Frank, por favor.

Pero él que se niega; dice que no, que él quiere ser reconocido. Tras varias semanas, ya decidido y con el equipo preparado se despide de su familia:

-Bonnie, lo siento pero tengo que hacerlo. Se que volveré, pero por si acaso, que sepas que siempre te amaré.

Bonnie, con lágrimas en los ojos se despide de él.

Ya llegando al pueblo, decide empezar con el reportaje explicando lo que va a hacer y cuando llega pregunta a los pueblerinos:

– Hola señora, soy un periodista que viene hacer un reportaje sobre el pantano.

De repente  la señora se escabulle.

– Pero, pero….- Frank boquiabiertos queda asombrado y cuando intenta preguntar a los demás pueblerinos, ellos se escabullen también.

Frank al día siguiente decide ir al pantano, pero no lo encuentra ya que no estaba señalizado ni nada.

Por la tarde un señor del pueblo se ofrece a llevarle a dar una vuelta por el bosque que era famosos por sus setas.

– Bueno Will- que era como se llamaba el señor.- ¿Por qué los demás del pueblo no quieren hablar sobre el pantano?

– No quieren hablar sobre eso, porque a todos los de las familias les falta un miembro de ella, porque cuenta la gente, que se te aparece un señor con un chubasquero y con una gorra de capitán y te ofrece subir a su barca y si te subes no bajas.

Fue pasando la tarde hasta que anocheció y dijo Will que iba a por un par de linternas y dejó solo a Frank. Tras un rato largo Frank oye pasos que se acercaban hacía él y pregunta:

– Will, ¿eres tú? ¡eh! Will, Will.- Asustado empezó a correr y oía los pasos cada vez más cerca y de repente ve que se está mojando los pies pero mira hacía abajo y ve una barca a su lado mira hacía adelante y se encuentra a el capitán.

Nunca se volvió a saber nada más de Frank.

Publicado el diciembre 17, 2013 en Hemeroteca 13-14. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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