Cuento modernizado: ‘La bella y la bestia’

Érase una vez una chica llamada Bella, es rica y vive en Nueva York. Vive con su padre, y son ricos porque compraron las acciones de una empresa.
Así comienza el relato…
Un día Bella estaba en su avión privado, y se puso a jugar a ‘Hello Kitty’ online, a pesar de que estar con aparatos electrónicos podía hacer que se estrellaran, pero no la importaba.
Mientras jugaba a Hello Kitty conoció a un tal ‘CanichaManía1259’ y empezó a jugar con el/ella (porque Bella no estaba segura si era un chico o una chica). Un par de semanas después quedaron en un cibercafé donde se llegarían a conocer. Allí vio a un chico, era alto, delgado y con ¡¡muchísimo pelo!!.
Bella se asustó porque realmente pensó que no iba a ser así, pero al ver lo divertido y majo que era enseguida lo aceptó. Así empezaron a jugar cada día, cada hora y cada momento del día. Hasta que un día ‘CanicheManía1259’ que en realidad se llamaba Tiburcio, la invitó a su casa. Al llegar a su calle, Bella se dió cuenta de que no era un muchacho normal sino… ¡¡un millonario!!.

Un día de lluvia apareció en su mansión una señora de mediana edad, que le dió un tulipán, en cuanto le cogió la anciana dijo: ‘este tulipán ha quedado ligado a ti, si cuando se caigan los pétalos nadie te ha dado un beso de verdad, te explotará la cabeza. ‘Bueno’ pensó Tiburcio, ‘yo estoy con Bella, seguro que no es tan difícil.

Tras un rato fue a donde Bella para que ella le besara, pero vió a Bella de mal humor.
Tiburcio le preguntó: -¿Qué te pasa Bella?-, y como Bella estaba de mal humor le respondió de mala gana.
-Mira Tiburcio, no me rayes que mi padre tiene una gripe que ¡buah!, y tengo que ir a cuidarle, claro como ninguna de mis hermanas supuestamente  podían, pues ala tengo que cuidarle yo para variar-, dijo esta última frase en tono sarcástico. -Bueno, pero volverás en unos días ¿no?- dijo Tiburcio, -Pues eso espero- dijo Bella.

Entonces Bella se marchó, y Tiburcio empezaba a preocuparse del tulipán. Dijo estresado: ¡¡Si no viene pronto  me explotará la cabeza, y literalmente!!

Tras dos semanas y media Bella llegó por fin, la gripe de su padre había sido terrible.

Mientras Bella había estado fuera, ella había decidido que según viera a Tiburcio le daría un beso, ya que aunque Tiburcio no se lo había dicho, Bella había advertido el tulipán. Así que, como había decidido, según le vió le besó.

Entonces la cabeza de Tiburcio no explotó, el tulipán se desintegró, la vieja desapareció, y así fue como Bella y Tiburcio se enamoraron y tras tres horas lo dejaron porque Tiburcio se había comido el último paquete de palomitas de Bella.

MORALEJA: NO ABRAS LA PUERTA DE TU MANSIÓN A SEÑORAS CON UN TULIPÁN Y CON CARA DE MAR Y VINAGRE.

Publicado el junio 9, 2014 en Hemeroteca 13-14 y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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