RICITOS EN EL CENTRO

Un día Ricitos de Oro iba paseando por el centro de su ciudad cuando a lo lejos vio la playa y hacía tanto calor que no se pudo resistir. Fue andando y andando pero había tantas calles y edificios que se perdió. Siguió andando para intentar volver a su casa pero no llegaba, y como tenía mucho hambre y nada de dinero, decidió ir a alguna casa a que le indicaran el camino.

Cuando fue a llamar a la casa nadie la contestó pero como la puerta estaba abierta decidió entrar. Al entrar recorrió la casa y encontró el comedor donde había 3 pizzas, una era grande, otra era mediana y otra era pequeña. Ricitos vio la pizza más grande y fue a por ella pero al darle un mordisco se dio cuenta de que era picante y ella odiaba el picante. Luego fue a probar la mediana pero cuando le dio un mordisco vio que era de piña y ella era alérgica a la piña así que rápidamente escupió lo que tenía en la boca. Luego fue a por la pequeña y ¡ummm! era de jamón y queso, su favorita, así que se la comió entera. Como había comido tanto fue al salón a sentarse y descansar. Allí se encontró con tres pufs, uno muy grande, otro mediano y otro pequeño. Fue a subirse al más grande pero no llegaba, luego fue al mediano, se sentó pero… no estaba a gusto, así que fue corriendo al pequeño pero se tiró tan fuerte que todas las bolitas que había dentro salieron por los aires. Ricitos, entonces, siguió recorriendo la casa y llegó a la habitación. Había una cama de agua grande, una mediana y una pequeña. Ricitos se echo en la más grande pero la almohada era muy dura para su delicado cuello, luego fue a la mediana pero esta no tenía almohada, así que fue a la más pequeña y como era tan cómoda se quedó dormida.

Al llegar a casa los dueños, un padre, una madre y un niño, tenían hambre y fueron a la cocina. Entonces el padre dijo:

– Alguien ha comido de mi pizza.

Y dijo la madre:

-De la mía también ha comido.

Y dijo el niño:

-Pues se ha comido toda mi pizza.

El niño lloraba asustado y el padre decidió recorrer la casa en busca del intruso. Al llegar al salón el padre dijo:

-Alguien ha movido mi puff.

Y la madre dijo:

-En el mío se ha sentado.

Y dijo el niño:

-Pues ha roto el mío.

El niño, cada vez más alarmado, se abrazó a su madre, entonces el padre dijo:

-Venga, vamos a mirar la habitación.

Al llegar a la habitación dijo:

-Alguien ha estado en mi cama.

Y dijo la madre:

-En la mía también.

Y dijo el niño:

-Pues en la mía sigue echado.

Ricitos, muy sobresaltada, se despertó y al ver allí a esa gente se fue corriendo y al final encontró su casa después de bastante tiempo.

 

 

 

 

 

Acerca de estelaf

Vivo en Argoños. Tengo 12 años. Tengo una hermana y un hermano. Mi hermana se llama Nahir y mi hermano Gonzalo. Mi perra se llama Gabi y es blanca. Vivo con ellos y mis padres. Mis padres se llaman Estefanía y Jose Ángel.

Publicado el junio 15, 2014 en Hemeroteca 13-14 y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: