La Regenta

(…) Ana volvió a la vida rasgando las nieblas de un delirio que le causaba náuseas. Había creído sentir sobre la boca el vientre viscoso y frio de un sapo…

Pero de qué va este besándola así como si nada. Ella estaba rehaciendo su vida y dispuesta a todo pero con él no. Pero de qué va este si le olía el aliento a tabaco que tiraba para atrás y encima los labios como vientre de sapo, este beso a Ana parece que no la ha hecho mucha gracia. Qué se pensaba este señor que se iba a convertir en su príncipe para toda la vida, qué cuentos. Ella reaccionó chillándole, pero qué se ha pensado dejándole las babas tan asquerosas en sus labios. Celedonio se fue disgustado porque sus armas de seducción sobre la Regenta no habían salido demasiado bien. Pero qué se ha pensado, qué es el más guapo, ¿qué puede besar a La Regenta como si nada? Pues no. La Regenta lo que quería era un príncipe de cuento pero parece ser que Celedonio no es, estaba enamorada de otro.

Publicado el diciembre 11, 2014 en Hemeroteca 15-16 y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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