Noticuento: Moli en el jardín

Hola, soy Moli, una cabra que vive en la India. Os voy a contar una lo que me pasó el otro día.

Era un día soleado y caluroso. Me fui a jugar con mis amigos Oliver y Mimi. Estuvimos jugando al pilla pilla, al escondite, a correr tras las palomas…

Después de mucho tiempo jugando, puede que demasiado, me entró el hambre. Fui al lugar del jardín donde siempre comíamos, pero como siempre había lo mismo; hierbas verdes, hierbas verdes puntiagudas, hierbas verdes redondas y paja. Ya estaba cansada de comer siempre lo mismo, hacer siempre lo mismo y que todo el mundo se comporte siempre igual. Me tumbé al sol un rato para pensar en que podría hacer para cambiar un poco la rutina y sobre todo la comida.

Cuando de repente vi unas hierbas distintas que nunca había visto. Me acerqué corriendo y vi una valla, en ella ponía; propiedad de Hemant Ratre, no entrar.

Pensé que por una sola vez que entrara a probar esas hierbas no pasaría nada ¿no?

Así que salté la valla. Cuando ya estaba en el jardín fui corriendo hasta las hierbas, tenían muy buen aspecto y decidí probarlas. Fue lo mejor que había probado nunca, las di unos cuantos mordiscos más y me fui a mi casa. No se lo conté a mis amigos por si les daba por ir y comérselas todas.

Al día siguiente la tentación me pudo y no pude evitar volver. Al día siguiente volví también, y al siguiente, y al siguiente del siguiente, y al siguiente del siguiente del siguiente. El dueño parecía enfadarse cada vez más, pero yo no le di importancia. Un día estaba pastando tranquilamente en el jardín de Hemant otra vez, cuando de repente unos señores vivieron corriendo hacia mí y me metieron en un coche. Yo no sabía que estaba pasando, hasta que,  a través del cristal conseguí leer en sus uniformes una palabra llamada Policía. No sabía muy bien que significaba pero no debía de ser muy bueno porque me habían encerrado en el maletero de un coche y no sabía porque. Hombre, esto es algo diferente pero yo no me refería a esto.

Lo último que recuerdo fue que me empezó a entrar sueño, me dormí y cuando desperté estaba entre rejas con mi dueño, no veía muy bien pero en cuanto empecé a fijar la vista vi que…

¡Mi dueño y yo estabamos en la cárcel!

Estuvimos allí unos días, hasta que por fin nos dejaron irnos.

Al final  no me enteré muy bien de lo que había pasado pero debe ser algo parecido a que nos detuvieron por colarnos en el jardín de otro. Sigo sin entenderlo, yo no me colé en el jardín de nadie. Creo que fue mi dueño, es increíble hace algo malo él y lo tengo que pagar yo…

Bueno, ya me despido que voy a pastar hierba del jardín de Hemant.

Publicado el marzo 15, 2016 en Hemeroteca 15-16 y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: