Los tres cerditos

Érase una vez tres cerditos que vivían con su madre. La madre era modista y necesitaba las habitaciones de los cerditos para colocar la ropa con la que trabajaba, así que los tres hermanos se tenían que ir de la casa.

El hermano mayor propuso alquilar una casa todos juntos, pero esa idea no les funcionó porque cada uno quería una casa diferente. El pequeño prefería comprar una casa barata, aunque fuese de mala calidad,  como trabajaba en Apple y estaba inventando el iPhone 7 necesitaba un garaje para las herramientas. El mediano era crudivegano y quería una casa de mejor calidad que la del pequeño, hecha con productos reciclados o naturales pero no muy cara. Y el mayor quería una casa grande y segura, no le importaba que fuese cara y, como era gótico, la quería pintada de negro. Así que al final cada uno se construyó su propia casa. El mayor y el pequeño no sabían dónde construir sus casas, pero el mediano sí. Como quería estar en la naturaleza pero cerca de la ciudad, la empezó a construir en el parque del Retiro de Madrid, así que los otros dos hermanos le copiaron. Cuando el cerdito pequeño y el cerdito mediano acabaron de construir sus casas se fueron a comprar muebles pero el mayor seguía construyendo su casa porque los materiales que utilizaba eran de buena calidad pero muy pesados, así que sus hermanos se reían de él. Cuando llegaron de comprar los dos cerditos menores se fueron a sus respectivas casas. El cerdito pequeño se había comprado la roomba, estaba muy contento. Pero cuando la puso a cargar llamaron a la puerta:

-¡Tot! ¡Toc!

-¿Quién es?

-Policía.

-Dígame, agente.

-No puede construir una casa en medio del Retiro, tendremos que derrumbar la casa.

-¡¡¡No, por favor !!!

-Lo siento, señor, pero así lo dice la ley.

Al día siguiente trajeron unas grandes palas para tirar su casa. Como estaba construida con malos materiales, fue muy fácil tirarla. El cerdito pequeño se fue corriendo a casa de su hermano mediano. Cuando llegó llamaron a la puerta:

-¡Toc! ¡toc!

-¿Quién es?

-Policía.

-¿Qué sucede, agente?

-Pues que ha construido una casa en la vía pública. Tendremos que derruir su casa, vendremos mañana.

-¡¡¡Nooooooooo,  por favor !!!

-Lo siento pero así lo dicta la ley.

Al día siguiente llegaron unas grúas para derrumbar su casa. Como estaba construida con mejores materiales, les costó bastante  tirar la casa, pero lo consiguieron. Los dos cerditos menores se fueron corriendo a casa de su hermano mayor. Cuando llegaron se lo contaron todo y  llamaron a la puerta:

-¡Toc! ¡toc!

-¿Quién es?

-Policía.

-¿Qué sucede agente?

-Mire, ha construido una casa en la vía pública por lo que ha infringido la ley. Tendremos que destruir su casa.

-¡¡¡Nooooooooo, por favor !!!

-Lo siento pero tenemos el deber de hacer cumplir la ley, mañana vendremos a derrumbarla

Los tres cerditos se pusieron a buscar en google con el Mac si la policía podía destruir su casa así como así, y encontraron un documento que lo impedía. Cuando llegaron los agentes al día siguiente le enseñaron el documento a la policía pero ellos no hicieron caso y se pusieron manos a la obra. Pero, como el hermano mayor  había construido su casa con buenos materiales, no consiguieron tirarla y se fueron. Y así pudieron vivir felices para siempre los tres cerditos.

 

Publicado el junio 29, 2016 en Hemeroteca 15-16 y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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