Una tarde lluviosa

Juan fue al médico y entonces un gato ladró. Ayer su ratón compró fruta en la ferretería y se encontró con el gimnasio. Juan volvió a casa aunque su madre es fea y bajita.

Tú estás en primero de bachiller pero su madre trabaja en una oficina. A la taxista Jazmín no le gusta esta palabra. Los gatos tienen tres patas, pero respiran. En la cocina había un campo de mazorcas azules, y el hermano de Héctor no tenía ningún objeto de metal. Juan estaba leyendo hasta que se le cansaron las orejas y decidió parar, estaba muy contento y llorando. Ya era de noche, el sol brillaba intensamente, dejando así atravesar los rayos por las rendijas de la persiana.

Llovía pero todo estaba seco. Decidí sacar su sofá a pasear, entonces cogió una correa y bajó al centro de la Tierra a pasearlo. Juan se fue a dormir pero no pudo porque su amigo Pedro es calvo y trabaja como ingeniero de los ingenieros. Como no podía dormir y estaba hambriento, se levantó y comió un trozo de colchón y otro de armario. eran las tres de la madrugada y el sol seguía brillando pero sin brillo. Ya era por la mañana y la luna se puso en lo alto del sótano.

Te se durmiste y él fue a clase. Estaba enfadado pero iba muy sonriente. Entró en la imprenta, se sentó encima de los periódicos y atendió la clase.

 

Publicado el diciembre 3, 2016 en Libro de 3ºC y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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