El adiós de mi mejor amigo

Cuando llegó tu retirada no me lo quería creer,

las lágrimas de mis ojos empezaron a brotar,

porque nunca más te veré.

 

Cuando sonó el teléfono yo no lo quería coger,

a la muerte no hay nada que la haga parar,

yo el mismo nunca volveré a ser.

 

Nunca debes de perder la esperanza,

debes afrontar la vida con valor

y no tenerle miedo a nada.

 

Después de toda nuestra confianza,

comprendo que la muerte es negra y no de otro color,

al igual que su mirada.

 

Falla el esquema métrico (dos versos largos y uno corto con la rima a b c a b c d e f d e f). Revísalo, que puedes sacar muy buena nota si lo ajustas a ese esquema.

 

Publicado el febrero 21, 2017 en Libro de 3ºC y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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