El barco de las tres verdades.

En un pueblo de la India, vivía una niña de que se llamaba Greta y tenía doce años. Ella tenía el cabello oscuro y los ojos tan azules como el cielo en verano. Greta era muy simpática con los demás. Tenía dos hermanos; Carlos y Nicolás. Carlos era un niño de mediana altura y tenía la piel blanquecina. Y tan solo tenía tres años. Nicolás era el más mayor de los tres hermanos, tenía 16. Era muy gracioso y divertido.

Su familia se acababa de mudar a un pueblo llamado Bombai. Así que Greta ya sabía lo que le tocaba, nueva vida, nueva casa, nuevo colegio…

Era lunes, y el viento soplaba como nunca lo había hecho. Ese día Greta se fué a dar un paseo con su hermano Nicolás. Primero fueron a un parque, que se suponía que para los habitantes de ese pueblo, era el centro de la Tierra. En el parque no había absotutamente nadie, pero no dudaron ni un segundo en entrar a explorarlo. Había un columpio, un tobogán y tres bancos.

Cuando salieron del parque, se encontraron con un señor mayor que les advirtió que no volvieran a entrar en aquel parque. Ellos enseguida obedecieron, y se fueron a casa.

Greta estaba muy intrigada sobre lo que les dijo aquel señor y el misterio que aguardaba ese parque misterioso.

Al día siguiente le preguntó a su madre que si podía ir a dar un paseo por el pueblo, la madre no se lo negó, pero le dijo que no podía entrar a ese parque misterioso. Claro que Greta, no la iba a hacer caso.

Cuando llegó a aquel parque, no dudó en entrar. Se encontraba en el mismo sitio que ayer; el columpio, con el tobogán… pero se dio cuenta de que en el suelo había una hilera de rosas formando un camino. El camino llegaba hasta una cueva, por la que Greta no dudó en entrar.

La cueva era sombría y del techo colgaban estalagmitas, eran una preciosidad. Greta siguió caminando, hasta que legó a una explanada, ella no veía nada. Pero de repente… se encendieron unas antorchas que estaban colgadas del techo, y se pudo ver el barco un precioso barco muy grande. En seguida entró por una puerta que había en un lateral. Se encontró en una habitación con un cofre. Parecía de los típicos cofres de piratas. Greta lo abrió, y solo encontró; un reloj, una rosa, un mapa del mundo y una carta. En la carta ponía;

LAS TRES VERDADES

-El reloj significa “tiempo”, que es el que siempre te acompaña.

-La rosa significa “amor”, que es el que nunca te decepciona.

-El mapa, siempre te guiará cuando no sepas el camino a escoger.

Si siempre crees en estos tres objetos, ellos siempre te acompañarán hasta el final.

 

Cuando terminó de leer la carta, miró el reloj y se dio cuenta de que eran más de las nueve. Salió corriendo con el cofre entre sus manos.

Cuando llegó a su casa, les contó todo a sus padres y hermanos. Desde ese día, Greta conserva los tres regalos que se encontró en aquel barco tan grande, y sique creyendo en ellos.

Publicado el abril 5, 2017 en Hemeroteca 15-17, Libro de 1ºA. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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