El Heladero

En un lugar de Cantabria de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía un hombre llamado don Quijote, persona sin estudios pero con una gran afición a una serie de televisión llamada “Perception”. La serie se trataba de un profesor de Universidad que en sus ratos libres ayudaba al FBI para resolver casos delictivos, como asesinatos y robos.

Al rato de terminar de ver la serie, don Quijote salió a la calle donde le esperaba su amigo Sancho Panza. Iban por la acera mientras Sancho miraba su móvil, don Quijote empezó a tener una de sus alucinaciones relacionadas con la serie.

-¿Ves lo que estoy viendo detective Sancho?

-¡Ya empezamos!- dijo el amigo en tono resignado.

-Esa camioneta lleva un buen rato estacionada y está claro, la persona detrás de ese mostrador es un ladrón que simula estar trabajando mientras espía las viviendas para poder colarse por las ventanas y robar a la gente.

-Lo que yo veo es un heladero detrás del mostrador de su camioneta y solo se dedica a vender helados y gominolas a los niños- replicó su amigo Sancho.

El caso es que, efectivamente, no era un delincuente, era el heladero ambulante de la comarca conocido por todo el pueblo.

Se acercó don Quijote corriendo mientras simulaba con la voz la sirena de la policía. El pobre heladero, al verle, cerró la tienda y se refugió en la cabina del vehículo, arrancó y se marchó a toda prisa.

La gente que estaba en un parque cercano al principio pensó que era una broma pero, al ver huir de forma precipitada al heladero, pensó que el loco que iba corriendo iba a agredirlo.

-¿Lo ves, querido Sancho? Acabo de resolver un caso y evitar que ese ladrón entrara en las casas de este barrio.

Sancho que conocía perfectamente las alucinaciones de su amigo, se quedó callado y sin ponerse colorado siguió andando como si no hubiese pasado nada. Al poco rato vino un coche de la policía de verdad, alertados por un vecino se bajaron dos agentes que le pidieron la documentación a don Quijote.

-Soy el teniente detective don Quijote y voy a la comisaría para redactar un informe. Acabo de descubrir a un ladrón de pisos y se ha ido a la fuga.

Los policías se miran con cara de extrañados y seguidamente le cogen del brazo y lo meten al vehículo policial.

-¿Pero qué hacen? Les voy a degradar y a ponerles  a dirigir el tráfico.

-¡Venga a callar! Te vienes con nosotros por alteración del orden público-dijo uno de los policías.

-Señores agentes, por favor, no le detengan, es inofensivo. Don Quijote sufre alucinaciones relacionadas con una la serie de televisión policiaca y se piensa que es un detective famoso.

-Bueno lo llevaremos a la comisaría para que se calme un poco y en un par de horas le soltamos- dijeron  los policías- Pero que sea la última vez que nos llaman por los delirios de don Quijote

-Gracias, agentes-replicó Sancho- No se preocupen que ya se le pasará con este susto que se ha llevado.

Don Quijote dentro del coche camino de la comisaría no paraba de decir que era el mejor policía y que le condecorarían por su labor. Los policías se reían mientras pensaban que no sería la última vez que se tropezarían con este elemento.

Publicado el junio 3, 2017 en Libro de 3ºC y etiquetado en . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: