Soneto

Lustre y hermosísima bahía,
Que se puede ver a cualquier hora
Mirando una grande ola,
Sentado frente a un largo día,

Y mientras vi que había
En el césped una segadora
Al lado de una aspersora
Y yo viendo el cielo, mientras el sol caía;

El dia se iba acabando,
Cambiando a una noche oscura,
Y el cielo empezaba a ser nublado;

La arena parecía un tesoro
Al no tener mucha blancura,
Sino teniendo el color del oro.

Publicado el junio 10, 2018 en Libro de 3ºA. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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