Archivo del Autor: a1m4g

Como esos huracanes

que asolan todo a su paso

entraste en mi vida

 

Aire fresco parecías

pero arrasaste con todo

y te fuiste sin avisar

 

Aún tengo  secuelas en mi vida,

sin cicatrizar en mi piel heridas

y recuerdos que borrar todavía

 

Me muero por que vuelvas algunos días

termino pensándolo mejor y amiga mía,

el daño fue más de lo que yo sabía

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Lo hemos perdido

Don Quijote, una mañana cualquiera se planteó ponerse a ver la televisión, algo que a él nunca le llegó a gustar como para verse horas y horas frente a un televisor, cosa que le ocurrió al ver la serie de C.S.I , una serie donde no hay más que asesinatos e investigaciones.

Tas días y días viendo capítulos y capítulos a todas horas llegó a desarrollar una enfermedad que le hacía matar a agente sin importarle la raza, la edad, el sexo etc….

Don Quijote empezó a asesinar a personas pero sin apenas sufrimiento para las víctimas, algo que a este no le llegó a contentar, lo que le conllevó a repetidos asesinatos con mayor sufrimiento para las victimas, haciéndolas pasar por dislocamientos de articulaciones, amputación de extremidades hasta hacerlas desangrarse sin piedad, llamaba a familiares y amigos para reírse de sus desgracias y para que escucharan el sufrimiento al que sometía a las víctimas. Don Quijote, al ver que no era investigado ni perseguido por ningún cuerpo de seguridad del estado, procedía a más asesinatos sin piedad hasta superar la cifra de 50 víctimas.

Un día el asesino secuestró a una joven de 20 años llamada Rigoberta, a la que tardó más en torturarla. Días después del secuestro la joven logra escapar del secuestro de Don Quijote y llegar hasta un cuartel para alertar la grave enfermedad de este individuo llamado Don Quijote.

Los cuerpos de seguridad fueron sin dudarlo fueron a casa de Don Quijote, al que esposaron y llevaron al calabozo a espera de juicio. Meses después de ser arrestado llegó el día del juicio que tuvo lugar en Madrid, horas y horas de juicio hasta llegar la hora de la sentencia de cadena perpetua y una subvención de 50.000$ a los familiares de las víctimas.

El vicio convertido en enfermedad.

Un día Don Quijote, en unos de sus ratos libres decidió poner la televisión para ver con que serie se podía entretener, llegó a un canal en el que estaban dando la serie titulada “Se quién eres”. Desde entonces no se perdía ningún capítulo, incluso estaba pegado al televisor antes de que la serie comenzara para no perderse ningún segundo de ella. Lo que comenzó como vicio, día a día se fue convirtiendo en enfermedad, donde este llegó a creerse el papel de Juan Elías, el protagonista de la serie.

Don Quijote se empezó a meter en el papel tanto, hasta el extremo de fingir un accidente para decir que estaba amnésico y así, inculparse del caso de Ana Saura, una chica que desapareció y nadie sabía nada de ella, ni una pista sobre quien podía ser el culpable de su desaparición. Don Quijote era el centro de todas las miradas, de la prensa, de familiares y amigos de la chica desaparecida, se le inculpaba del asesinato de la chica, pero él no se rendía y seguía fingiendo ser amnésico para no tener nada que ver con el caso de Ana Saura. Cuando el tiempo transcurría con la chica aún desaparecida, Don Quijote empezó a recordar lo que pudo hacer con el cuerpo de la chica. Encontró unas llaves con la iniciales de HC, Héctor Castro, padre de su mujer, la llave era de un coche que cubría el acceso a un sótano, donde se encontraba el cuerpo de la chica desaparecida, cuando llegó allí el cuerpo parecía sin vida, pero afortunadamente, seguía viva.

Don Quijote la retuvo en ese sótano durante unos día para asegurarse de que Ana Saura no iba a traicionarle diciendo a los medios de comunicación que fue el la persona que la secuestró.

Cuando Don Quijote ya finalmente confió en ella la soltó con una condición, que no le iba a culpar de nada de lo ocurrido, una vez que este soltó a Ana Saura se liberó de tensiones hasta el día en que los medios entrevistaron a la chica diciéndola que si fue Don Quijote el que le secuestró, pero esta sin dudarlo dijo que él no tuvo nada que ver con su desaparición.

 

Tratado VIII

Todo empezó cuando yo, Lazarillo de Tormes, estaba trabajando con mi padre en un pequeño taller en el cual pasábamos la gran parte del día trabajando telas para intentar conseguir algo de dinero para llegar a fin de mes. En algunas ocasiones nos costaba mucho llegar bien a fin de mes, ya que no teníamos los suficientes ingresos y comíamos 4 veces a la semana. Teníamos unas situaciones muy duras, pero un día mi suerte cambio, ya que Pablo Echenike , un viejo conocido de la familia me comentó que tenía un trabajo para mí.

Me llevó a una pequeña empresa en la cual solo trabajaba él y su ayudante Juan. Cuando llegué y me instalé allí era un lugar oscuro y vacío.

Unas horas más tarde fui a firmar el contrato que habíamos acordado, yo llevaría las cuentas de la empresa y cobraría 1.200 euros al mes. Trabajé lo mejor que pude durante todo el mes, ya que tenía que sacar dinero para poder alimentar a mi familia. Cuando llegó el fin de mes me dio el dinero acordado y así todos los meses, pero un día al hacer el cálculo de las horas que trabajaba y lo que cobraba las cuentas no salían, entonces empecé a investigar y decidí ir hablar con Juan. Él me explicó que hace unos meses se dio cuenta de lo mismo y fue hablar con Pablo, pero él le dijo que era un embustero y que no dudará de su fidelidad, que el le había dado todo el dinero y que le intentaba engañar.

Yo decidí ir hablar con él y ver lo que pasaba. Cuando llegué y le expliqué lo sucedido él me dijo que era un descarado, que él me había dado todos y cada uno de mis sueldos. Decidí convencer a Juan para denunciarle y cuando todo salió a la luz descubrimos que nos había estado robando todo este tiempo y que era un estafador. Juan y yo decidimos irnos en busca de otro empleo.

El adiós de mi infancia

 

Cuando entre en aquel lugar me despedí de mi infancia, pero saldré algún día,

no sabía cómo salir, pero tampoco cómo llegué allí, no me llego acordar

ingresé a los trece, cuando apenas era consciente.

 

No sabía donde me adentraba, sabía que no era bueno cuando pisé comisaría

el ambiente era incómodo, desde amenazar hasta pelear, incluso mi vida vi peligrar

la gente se pegaba inconscientemente.

 

Cada día era más pesado y exigente, todo corría a contracorriente, y mi madre no venía

la condena era dura, más de lo que desde fuera parecía, llegué a pensar en quererme suicidar,

el 7 de mayo de 2017 por fin vi a mi madre enfrente.

 

En ese tiempo ahí dentro, aprendí y asimilé que me tenía que comportar correctamente, yo sé que me costaría,

a pesar de esto, yo sé que mis madres me querían, más de lo que yo creía, y decidí no volverme con ella a pelear,

y al fútbol comenzé a jugar, que es en lo que pensé principalmente.

 

 

 

EL RAPTO

Había un bosque frondoso,

donde vivía una joven princesa de cabello suave y sedoso,

un día un dragón furioso

de su belleza caprichoso

la tomó por su cabello largo y sedoso

y la intentó violar como un baboso.

Pasó un gran tiempo raptada

llorando y llorando acurrucada

los días pasando como si nada.

Un día de gran nevada

un caballero apuesto llegó en su montura dorada

y con una dulce mirada

la princesa embelesada fue rescatada.

 

EL RACING Y SU GABARRA

Su padre era una persona lista y honesta, jugaba a la ajedrez de una manera muy extraña, pero aún así fue el mejor jugador de futbol en el año 1976, su hijo Leopoldo llevaba los estudios fatal, entonces un día entró en casa y le preguntó a su padre:

-Papá, ¿ qué puedo hacer para aprobar ?

El padre con cara sonriente le contestó:

-Sí hijo, tu madre falleció cuando tú apenas tenías 3 años.

El niño con cara de melancolía se fue a su habitación y se puso a llorar por el rechazo que recibió por su padre.

Años después su hijo fue campeón de vela en la Copa del Rey, su equipo era el mejor de todo el campeonato, tenían al mejor rematador de cabeza Paul Gasol, al mejor velocista, Usain Bolt y a la mejor bailarina de ballet Olga Smirnova, todos poniendo de su parte consiguieron su premio, tomarse una cerveza en la frutería de la esquina. A los pocos días de haber ganado el campeonato, una enfermedad rara llamada Hinterton-Recklinhausen, le impidió seguir jugando al baloncesto, esa trágica noticia le llevó a acabar en las drogas, por eso se toma cada mañana un zumo multi-frutas con su hermano fallecido. Cuando la noticia se expandió por la ciudad el padre le compro unos calzoncillos para así sacarle de las drogas.

¡FIN!

 

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