Archivo del Autor: jaznar7

La luz en la oscuridad.

Ni la tristeza del corazón,

ni la angustia agazapada,

ni la desgracia obsoleta,

pueden arreglar el mundo.

 

Nunca te rindas sin razón,

que en cualquier instante está

la sonrisa de la vida,

que te avisa sin avisar.

 

Evita el sufrimiento,

que a pesar de la guerra,

la pobreza y la muerte,

todos estamos unidos.

 

Disfruta el buen momento,

sal a la calle y grita,

grita hasta que tu voz cante,

cante como los pájaros.

 

El proyector.

POEMA VANGUARDISTA

En la clase él y yo,

sus sentimientos míos son,

al amanecer y al anochecer,

reflejados en la pared.

 

Unas veces raudos,

otras veces calmosos,

pero siempre son rayos luminosos,

que brillan frente a mis ojos.

 

Compuesto de órganos funcionales,

que tienen miedo,

miedo a su fin,

miedo a su enemigo,

miedo y nada más que miedo,

ya que están en el cielo

y no quieren ir al infierno.

 

 

Había una mujer a unos dientes pegada

Había una chica a unos dientes pegada,

había unos dientes oscurecinos,

había unos dientes lisos y finos,

había una patilla desplegada.

 

Había una vara que se rozaba,

había una noria boca abajo,

había unas raíces hacia abajo,

a Ratoncito Pérez le despertaba.

 

Había una escalera en la vía,

había un camino con varios mitos,

en el cielo  una torre larga había.

 

Había  unos dientecitos grandecitos,

parecidos a los de una sequía,

que viajaba dando voces y gritos.

 

 

Don Quijote y los Simpson

Érase una vez, en un lugar de Cantabria cuyo nombre no recuerda bien, un hombre mayor llamado Alonso Ruiz Quijano de unos cincuenta años de edad. Vivía en un piso amplio, con una televisión de 40 pulgadas  en su habitación, en donde Alonso tenía muchas series grabadas en un disco duro. Cuando hablo de series me refiero de comedia, de acción, de tragicomedia, de drama, etc. Pero las que de verdad le gustaban, eran  de animación. Una tarde de sol Alonso empezó a ver “Los Simpsons´´ , una serie bastante interesante, que por lo visto le llamó la atención. No paró de verla hasta ver las veinte temporadas en cuatro días. Se volvió loco, porque hacía las mismas cosas que “Homer Simpson´´, incluso cenaba la misma comida que él y con los mismos gestos.

Al día siguiente de que sucediera todo esto, salió a la calle con todo el cuerpo pintado de amarillo como los personajes de la serie. Incluso se metió al bar más cercano, como si estuviera en la “Taberna de Mou´´ y pidió un cerveza. Cuando se la sirvieron dijo :

-Gracias, Mou. ¿Has quitado el billar?

Y el camarero le respondió:

-De nada. Si es que estaba roto.

El camarero sabiendo  que, ni se llamaba Mou, ni tenían ningún billar en el bar, le siguió el rollo y a la vez  se estaba riéndo de él. A cada trago que daba a la cerveza un eructo más que se tiraba y la gente de su alrededor le miraban con una cara extraña. Después salió del bar y de repente vio a un niño de diez años aproximadamente y le estranguló el cuello como hacía “Homer´´ a su hijo. Ese fue el primer niño de unos siete años que estranguló en todo el día. También fue al supermercado y compró un rasca y gana, pero no tuvo suerte. Además de esto, le robó la caja de herramientas a su vecino de debajo. Al final del día llegó a casa se tumbó en su cama y al cabo de cinco minutos llamaron a su puerta, era la policía que le venían a arrestar, pero este miró a ver quien era por la mirilla y cuando se dio cuenta salió por una puerta trasera, pero tuvo la mala suerte que se cruzó con otros agentes que le arrestaron y tenía que pedir perdón a los niños, además devolverle la caja de herramientas a su vecino.

Una vez que salió de la cárcel, fue al psiquiátrico porque se lo recomendaron los agentes. Una vez ya curado del todo, se prometió a sí mismo que no volvería a ver la televisión nunca más y que lo único que podía hacer era salir a dar una vuelta por la calle y sin molestar a nadie ni a nada.

Finalmente quemó todas las películas y los discos que tenía en su casa, vendió la televisión y tiró a la basura los objetos que le podían volver loco, además de su enorme estantería con cien libros en total. Él se quedó muy agusto a pesar de todo y se quitó muchos problemas de encima.

Las mandarias.

Estaba yo sólo sentado en un muro alto de piedra seguido de un largo camino. Yo tan tranquilo comiendo mandarinas de par en par estaba, me las comía como si fueran cacahuetes y no me llenaban. De pronto un mendigo tumbado en el suelo en frente de mí, se acercó. Poco a poco  se acercaba, hasta que se sentó a mi lado. Él me pidió una mandarina y  amablemente se la di, pero como era manco se la tuve que pelar y dársela a la boca. Yo tenía un saco entero de ellas. Una vez que se había acabado la mandarina, él hizo que se iba, y en el momento que cambié la dirección de mis ojos, el muy pícaro me había robado el saco. Intenté buscarle por todo el pueblo, pero no hubo manera de encontrarle. Le busqué en el mercado, les pregunté a las personas más cercanas que tuve y no había rastro de él. Incluso me subí encima de un tejado de una casona, de las más grandes del pueblo, pero nada. Lo único que encontré fue su gorro negro, con un olor a mendigo espeluznante. A la hora de irme a dormir, solo pensaba en una cosa, el lugar donde se encontraría el vagabundo con mi enorme saco lleno de mandarinas. No pegué ojo en toda la noche.

Al día siguiente me levanté sin acordarme de lo que había sucedido y me fui a lavar la cara porque tenía muchas legañas y también tenía ojeras. Después me fui a desayunar, pero no tenía nada, en ese momento me acordé de que me habían robado las mandarinas el día anterior y que las estuve buscando.

Estaba yo muy triste debido a la pérdida de mis mandarinas, pero por un momento se me cambió la cara, porque vi al mendigo de nuevo en el mismo sitio del día anterior comiendo mis mandarinas. Antes de volverme a reencontrarme con él, ideé un plan para vengarme. Una vez ideado este, fui donde el ladrón y le aconsejé saltar el muro, porque le dije que al otro lado del muro había más frutas. El muy avaricioso quiso que le ayudara a saltar, y eso hice. Finalmente se estrelló contra un zarzal del que no pudo salir porque no tenía manos y yo tan alegre cogí mi saco y pude desayunar tranquilamente sin que nadie me molestara.

En resumen, un pícaro cayó en la trampa de otro pícaro sin pararse a pensar.

Copla a la muerte de mi ordenador

Ordenador de mi vida,

tú, que me has acompañado siempre,

gracias.

Reluciendo a veces en la comida,

desde Enero hasta Diciembre,

con tus discrepancias.

Me abandonaste sin dolor,

pero con mi tarjeta,

qué pereza.

Al final tuviste un error,

y yo, además, una pataleta,

adiós, mi alteza.

 

El enfrentamiento del mancebo

Cuando la gente fue llegando a la corrida,

Don Juan ya preparado para la cocina.

La comida le llamaba a gritos para su herida,

el mancebo comenzó con su cuchilla:

las verduras lloraban y las carnes gritaban,

mientras tanto la corrida en proceso estaba.

El primero en cabeza a sus compañeros acompañaba,

pero de repente un extraño se colaba

y al momento de la corrida se marchaba.

Una vez acabada, la desalojaba,

un toro muy feroz de la jaula se escapaba.

En ese momento Don Juan cuenta se daba,

en cuanto bajó, al toro fijamente miraba,

y el animal rápidamente le atacaba.

El mancebo convencido de un golpe lo paraba,

después en su jaula con un corte lo encerraba.

El pueblo alegre con esta actuación,

le premió con el honor de esa población.

 

El invento del microscopio

El otro día Pedro vino de Madrid, pero la  madre de Juan es muy guapa. Además de que me gusten los macarrones, Momo metió tres goles y ganó el partido. El monstruo de la casa de Messi salió a comer a la gente por la tarde porque era su cumpleaños, por el contrario la llegada a la Luna fue realmente impactante. E l mejor jugador del mundo de baloncesto es Stephen Curry.

Jairo tarda mucho tiempo en realizar sus tareas, sin embargo Dani se lesionó el otro día jugando un partido de fútbol con sus amigos en el Bernabéu. La dieta es el conjunto de alimentos y bebidas que consumimos a lo largo del día. El nuevo presidente de Estados Unidos es Donald Trump, pero el programa de Master Chef es muy famoso en la televisión española y en la televisión inglesa. La película Agente Contrainteligente es de comedia.

El idioma más importante del mundo es el inglés, pese a que es el idioma más común entre personas de distintos países. A María le gusta mucho leer libros y jugar con sus muñecas, por el contrario Jose Ángel tiene los ojos verdes. Lo único malo de la vida es la muerte y las enfermedades; si no tuviéramos ninguna de esas dos cosas, seríamos inmortales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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