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Noticia

La semana del cine en I.E.S. Marismas

Una gran idea de los profesores de este instituto se puso en marcha la semana pasada, la semana del cine. En unos pocos días el instituto estaba decorado como si fuera un cine y por si fuera poco crearon un paseo de la fama. Durante esta semana los alumnos tenían que ir a conserjería, la cual estaba decorada como si fuera una taquilla de cine, a pedir una entrada para la película que le tocara a su clase. Así es, cada clase vio una película durante las horas lectivas, había toda clase de ellas, desde comedias hasta dramáticas. Esta idea surgió porque vinieron a visitarnos unos productores de cine y quisieron preparar algo original para ellos.

Julia González 3ºA

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Villa soledad

Había una vez un pueblo situado en el desierto, se llamaba ‘Villa soledad’ allí solo vivíamos 3 personas, yo (Julia), mi madre llamada Soledad y mi hermano Antonio. Mi padre murió en la casa encantada que tenemos detrás de nuestro huerto. Un día entró allí diciéndonos que en la ciudad había oído que unas señoras mayores decían que en esa casa había un fantasma y que guardaba un tesoro en el sótano, pero que para llevártelo tenías que ser muy astuto y fuerte. Entonces, mi padre, decidido, entró a esa casa, a por el tesoro y a acabar con ese fantasma que hacía que nuestra villa estuviera despoblada. Y después de ese 23 de noviembre del 2004 no le volvimos a ver. Llevamos 7 años sin ver a nuestro padre, pero seguimos pensando que está bien, esté donde esté.

Este año mi hermano y yo hemos decidido entrar a esa casa, con la misma idea que nuestro padre, acabar con el fantasma y coger el tesoro. Una vez preparados, con nuestras mochilas llenas de golosinas y coca cola, entramos a esa casa. Fue entrar y asustarnos, nos quedamos perplejos con esa niebla y ese olor a muerto; con esos muebles envueltos en sábanas blancas y esas lámparas tan viejas y decoradas. La verdad es que la casa estaba bien, aunque le faltaban unos pocos arreglillos. Después de estar en la primera planta buscando a fantasma decidimos bajar al sótano, pero, cuando nos acercamos a la puerta, algo nos dijo que no lo hiciéramos, que era muy peligroso, pero nosotros por nuestro padre y nuestro pueblo, lo hicimos.

Al entrar vimos una sombra; estaba quieta, situada justo en medio de la sala. No le podíamos ver la cara ya que estaba de espaldas, pero unos segundos después se dio la vuelta mirando al suelo y dijo:

-Os estaba esperando-.

En ese momento noté cómo un escalofrío corría por mi cuerpo y cómo el miedo inundaba esa sala. Noté que algo me resultaba familiar ¿Tal vez su voz? ¿O su forma de caminar? Hasta que de repente me di cuenta de que sí, mis sospechas eran ciertas. ¡Era mi padre! El estómago nos dio un vuelco. ¿Qué le había pasado? ¿Por qué estaba tan pálido? Y lo más importante de todo, ¿por qué nos quería matar? Todas mis dudas se fueron en cuanto abrió la boca y dijo:

-Soy vuestro padre, y soy el nuevo fantasma de esta casa. Cuando entré ese día siendo mortal, al entrar por esa puerta y ver al fantasma me llevó a su mundo y, todo el que va, no vuelve; en cambio, yo volví y me condenaron a ser fantasma es resto de mi vida. Además no puedo salir de esta casa, y ¡Todo esto por vuestra culpa, por no impedirme venir a esta maldita casa! Por vuestra culpa estoy condenado a vivir así y por ello moriréis de la misma manera de la que morí yo.

Entonces, mi hermano y yo empezamos a correr, pero mi hermano cayó y ese ser se le llevó. En ese momento escuché una voz tenebrosa reírse de una manera tan perversa que pensé que por mucho que fuese mi padre, tenía que acabar con él.

Decidida, cogí la espada que sostenía la estatua de un antiguo guerrero y me di la vuelta. Vi la sombra de mi padre con una cabeza en la manos; era la de mi hermano. Lo haría por él. En ese momento me abalancé contra mi padre, le clavé la espada en el pecho y mientras dejaba de respirar, su rostro iba cambiando y cada vez se parecía más a su rostro normal, hasta que acabó como siempre había sido. En ese momento supe que había acabado con la maldición y que teníamos que salir de allí como fuera, en tres minutos ya estábamos en casa y mi padre no recordaba nada.

Al día siguiente decidimos irnos de allí, de esa villa encantada y acabó siendo un lugar de fantasmas. Algún día volveré lo aseguro.

Los tres cerditos en China

Había una vez unos cerditos muy atrevidos que querían irse a visitar China. Para llegar allí tenían que atravesar todo el mar y toda Europa. Una vez en el aeropuerto de Texas vieron a un lobo ex-amigo suyo, ya que un día le invitaron a su casa y el lobo les robó los ordenadores y todas las cosas de valor. El lobo pasó tres años en la cárcel, pero los cerditos no le perdonan y el lobo a ellos tampoco.

Una vez en el avión, vieron que el lobo también subía a ese avión, es decir, que por desgracia él también iba a visitar China. Una vez llegaron a Francia los cerditos se hospedaron en un albergue con casetas de madera. Los cerditos ya para dormirse fueron a beber un vaso de leche caliente, cuando oyeron unos extraños ruidos desde fuera y de repente se oyó la voz de el lobo diciéndoles que les iba a derribar la caseta soplando e iban a morir aplastados. Entonces, los cerditos salieron por la chimenea mientras que el lobo soplaba y soplaba para derribar la casa. Cuando el lobo hizo caer la casa se dio cuenta de que los cerditos se habían marchado, entonces, enfadado y corroído por la rabia dijo que se vengaría.

Al día siguiente los cerditos cogieron un avión ya directamente a China y cuando llegaron allí se quedaron a dormir en un hotel de 5 estrellas en el noveno piso de quince. Una vez caída la noche el lobo fue a su hotel con elevador de obras y subió hasta su piso, entró por el balcón y les ató con unas cuerdas en la puerta del baño. Entonces llegó el capitán de el barco con el que habían viajado a Europa que era un policía camuflado, le dio un sartenazo al lobo en la cabeza y le dejó inconsciente. Enseguida llegaron los refuerzos y esposaron al lobo que estaba completamente dormido.

Finalmente, los cerditos pudieron disfrutar de su visita a China sin molestias de ese asqueroso lobo que ya estaba de nuevo en la cárcel y no iba a salir en mucho, mucho tiempo.

Noticuento

Hace mucho tiempo un niño de Awak (África) tenía un sueño; el sueño de llegar a ser algo y que el mundo entero le reconociera por sus méritos. Este joven se llamaba Wilson Kiprono y era el mejor corredor de su pueblo. Su padre se llamaba Kumpapa Kiprono y su madre Justa, ambos eran de Awak desde pequeños. A ellos también les gustaba correr y eran de los mejores corredores del mundo, ellos se dedicaban a ir de competición en competición.

Cuando Wilson fue a los campeonatos del continente, al entrenar se le olvidó calentar los gemelos. Iba en cabeza en la pista, cuando un tirón le hizo parar. Sin fuerzas y con un dolor tremendo en la pierna por culpa del gemelo, al llegar a la línea de meta a duras penas, su gemelo de rompió. Se le llevaron en camilla al hospital y le dijeron que quizás no podría volver a correr. Wilson, enfurecido, decidió no volver a correr jamás.

Al fin llegó el día, los médicos le dieron el alta y su gemelo estaba como nuevo. Wilson, de acuerdo con su decisión tomada meses atrás, estuvo sin correr varios años, hasta que se dio cuenta de que su vida no tenía sentido sin aquel deporte.

Una vez en forma y listo para volver a competir, se presentó a los Juegos Olímpicos. Cuando estaba entrenando antes de la final, se aseguró de hacerlo bien. Vio a un corredor que estaba bebiendo un líquido raro. A punto de empezar con la carrera, le tocó al lado del chico que había avistado a lo lejos minutos antes, estaba nervioso y un poco tembloroso. Cuando estaban corriendo, el chico, completamente desconocido para Wilson, puso la zancadilla al hombre que tenía a la izquierda, Wilson lo vio perfectamente, pero supo que cualquier persona que no estuviera allí no lo podría a ver visto.

Al final el chico desconocido llamado John Petter ganó, dejando a Wilson en segunda posición. Wilson sabía lo que había pasado, sabía que aquel chico había hecho trampas y se lo dijo a los árbitros. Estos pusieron la grabación de la carrera y se vio perfectamente que John había puesto la zancadilla a aquel chico. Además les contó lo del líquido extraño y le hicieron un test del que salió perjudicado echándole para siempre de las competiciones. Finalmente otorgaron a Wilson el primer premio. Y se convirtió en el mejor corredor del mundo.

El cuaderno perdido

Una niña fue un día al instituto y en clase de lengua les mandaron hacer un cuento realista. Ese día durante la clase, empezó a hablar con una amiga suya sobre los hechos que podrían redactar en sus historias. Aunque ella no sabía de qué podría tratar su historia, siguió pensando a lo largo de la mañana. Cuando llegó a casa todo era normal, hasta que llegó la hora de hacer los deberes, en ese momento… ¡No encontraba su cuaderno de lengua! ¡Qué iba a hacer! Allí tenía todos sus deberes de todo un trimestre y los había perdido. Desesperada no hizo más que buscar y buscar. Cuando se lo contó a sus padres la castigaron, pero ella seguía buscando, ya que ¡tenía que encontrarlo fuera como fuera!

Al final el cuento lo hizo en el ordenador. Pero, ¿qué haría? ¡Lo había perdido todo! Al día siguiente le dijo a su amiga lo que la había pasado, y lo que su amiga le dijo la dejó estupefacta. ¡El cuaderno lo tenía su profesora ya que el día anterior los recogió para corregirlos! En ese momento se acordó y cuando llegó a casa les contó a sus padre lo que había sucedido y ellos entre risas le quitaron el castigo.

El desván inexplorado

Hace mucho tiempo cuando yo era un bebé, nació un niño llamado José, mi hermano. Creo que os imagináis lo mal que nos llevábamos; nos estábamos pegando continuamente hasta que nuestros padres nos castigaban estando media hora sentados frente a la puerta del desván. Un día mi hermano y yo discutimos y nos castigaron, y nos fijamos en que nunca habíamos entrado en aquel desván, y decidimos explorarlo. Cuando entramos, empezamos a ver una sala llena de libros y de cacharros inútiles, pero entre todos los objetos que había en aquella inexplorada sala, vimos una puerta.

Al abrir la puerta vimos un portal que nos llevaba a otra dimensión. Sin pensárnoslo, entramos y vimos un enorme castillo hecho con cáscaras de cacahuetes. De repente apareció un cacahuete hablante de más o menos medio metro de altura que nos dijo que nos habían estado esperando para que salvásemos a los cacahuetes del temible pistacho. Cuando nos quisimos dar cuenta, ¡el portal había desaparecido! y nos obligaron a salvarlos, ¿quién iba a pensar que los cacahuetes fuesen tan groseros?

Nos equiparon con espada, arco, flechas, etc. Y nos dieron el arma para acabar con el temible pistacho; era una almendra de plata, se la teníamos que clavar en la cáscara para matarlo. Cuando llegamos al castillo de los pistachos, había dos guardias y les arrancamos la cáscara y murieron.

Cuando entramos al castillo vimos al rey pistacho sentado en su trono y sin que se diese cuenta le clavamos la almendra en la cáscara, pero… ¡no funcionó! Mi hermano y yo pensamos que quizás sería mejor quitarle la cáscara  y clavarle la almendra en el fruto, y así lo hicimos sin que se diese cuenta le pelamos y le clavamos la almendra de plata, entonces cayó rendido y murió. De repente, apareció el mismo cacahuete que nos recibió cuando llegamos y nos agradeció todo lo que habíamos hecho, en ese momento volvió a parecer el portal de vuelta a casa, nos despedimos y cuando llegamos a casa había pasado… ¡un año entero!

Nuestros padres nos habían dado por muertos. Cuando les vimos se lanzaron a abrazarnos y nos preguntaron que dónde habíamos estado. Les dijimos que nos habíamos quedado encerrados en el desván y se callaron. Desde entonces nadie a vuelto a hablar de ese tema… ¿Por qué sera?

Yo con 25 años

Hola soy Julia y tengo 25 años. Soy médico y una nadadora profesional. He ido varias veces a las olimpiadas y he conseguido muchas medallas sobre todo, en los 100 m  mariposa. Soy alta, fuerte, guapa y con un gran espíritu competitivo, pero además tengo un doctorado en Deusto.

Me considero una persona sabia y luchadora. Todas las semanas voy a nadar a la piscina olímpica de Madrid, ya que vivo allí con mi novio. Trabajamos en nuestro hospital llamado “Madrid en apuros”, somos los jefes del hospital, porque nos conocimos en la carrera y planeamos hacerlo.

También voy a pasear a mi perro de aguas de 6 años al parque del Retiro y algún sábado que otro me voy al la discoteca con los amigos. Me encanta ir al cine y cocinar, pero sobre todo hacer postres. Todos los veranos voy a Tenerife a ver a mis padres a la casa que yo les regalé con mi primer año en el hospital. Me veo como una persona educada e inteligente, me considero muy afortunada por poder tener todo esto.

Palabrismos y Neologencias

Despagar: dejar de pagar.

Impróximo: lejano.

Descapital: pueblo.

Subaire: por debajo del aire.

Biestuche: estuche doble.

Nieblar: caer niebla de las nubes.

Bimisterioso: doblemente misterioso.

Presufijo: sufijo colocado en mitad de una palabra.

Preuñas: las uñas de las personas del Paleolítico.

Antitipex: borrador de tipex.

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