Archivo del Autor: luciagquintana

No, querido Rubén

Oh, querido Rubén

serás mi peor regalo,

cuantas noches en vela pasaré

cada vez que estés malo.
No tendrás ninguna mascota
porque no te la pienso cuidar,
tendrás que sacar buenas notas
porque no te voy a pagar la universidad.
Serás un estorbo para mí
y la vida que me quede por vivir.
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Oda al ordenador

Oh, mi querido ordenador,

gracias por tanto amor

y por hacerme el favor

de funcionar siempre sin error.

Investigando cualquier factor

siempre me das una solución,

llegamos juntos a una conclusión

y mantenemos una conexión.

Conmigo no sufrirás una destrucción

y siempre estarás en mi corazón.

España

España, con tu enferma sociedad,

seguimos presas del pasado.

Viviendo en peligro y ansiedad

a la sombra de machistas fracasados.

Pidiendo perdón por pedir igualdad,

por ser mujer y querer respeto,

no dejar que me callen ni ser una propiedad.

Y me repudia su estrategia, Juez.

Esa que protege al chiflado y su inmadurez

que duda de ella y no del quinteto.

La Manada, ellos fueron los que la violaron.

¿Es ella la que tiene que pedir perdón en concreto?

Aquel día pensaba que se moría,

hoy puede celebrar que sigue viva.

España, para mundialmente avanzar,

hay muchas mentes que cambiar.

 

Los remordimientos de La Regenta

¡Santo cielo! Qué sensación más repugnante, sintió que un animal asqueroso y baboso la dio un sutil beso mas sintió que era una horrible tortura. Qué habría hecho ella para merecerse semejante atrocidad. No se lo merecía, aquel engendro del mal la había traumatizado para siempre. Como había sido capaz aquel miserable de horrorizarla estando inconsciente. Más justo era, por el adulterio que había cometido y el peso social que ahora debía sentir su marido. No sabía si sería capaz de olvidar aquella escena traumatizante, pero se lo mereciese o no debía soportar aquel peso para siempre ante la sociedad.

Instancia

Doña Lucía Güiles Quintana, con DNI 722285318H, nacida en Santander y con domicilio en la calle La Paz número 10 de Santoña,

EXPONE

Que el pasado día 18 de octubre de 2017, estaba en clase de Lengua Castellana y Literatura con la profesora Ana María Rojas de la Escalera cuando la susodicha expulsó a la alumna y a su compañera de pupitre fuera del aula por motivos desconocidos. Durante el tiempo transcurrido fuera del aula ambas alumnas fueron amonestadas por jefatura de estudios y se les ha prohibido acudir a la totalidad de las extraescolares. Por ello,

SOLICITA

Que se le retire la sanción a ambas estudiantes y que se les ofrezca algún tipo de recompensa por la pérdida de algunas actividades ya transcurridas.

En Santoña a 27 de noviembre de 2017,

Doña Lucía Güiles Quintana

La oveja y el lobo

La oveja reservada,

que por apuesta alguna

y para parecer más audaz,

se va de la cuadra ovejuna.

 

El pastor que en la hierba paseaba

halló un lobo que hambriento estaba

a la vez que éste le devoraba

con la ropa de él se disfrazaba.

 

El lobo que al ovejero comió

en el pasto a la oveja se encontró,

la oveja pensó que era el pastor

pero éste el disfraz se retiró.

 

Cuando ésta vio que no era el cuidador

por su vida suplicó con terror

pero éste sin ser colaborador

a la oveja se comió sin pudor.

Moraleja:

Decisiones peligrosas no has de tomar

para con los demás bien quedar.

Soneto

Ella estaba muy agobiada

de exámenes todo el día

ya no sabía cuantos tenía

pero ya estaba muy cansada.

 

Y sobre todo muy estresada

se pasaba estudiando todo el día

no paraba hasta que la noche venía

su madre decía que era una pesada.

 

Pero quería aprobar todo

para descansar en vacaciones

y no estudiar codo con codo.

 

Al final llegaron las evaluaciones

y todas con buena nota aprobó

y feliz pensaba que eran alucinaciones.

Video Reseña: “LA FAMILIA BÉLIER”

Tratado 3

Yo, Lázaro de Tormes, me encontraba viviendo con el clérigo de Maqueda. Mi vida no era fascinante, pues este hombre tan miserable, me alimentaba tan solo con una cebolla cada cuatro días.
Me encontraba en tan malas condiciones, que decidí abandonar y partir a la ciudad vecina. En el largo trayecto, topé con un hombre, de una pinta algo extraña. Lucía cabellos largos y algo despeinados, y su atuendo era bastante extravagante. Parecía hablar consigo mismo en una extraña lengua que no fui capaz de descifrar, pero que de seguro no se trataba de castellano, ni de nada similar. Se paró delante de mí, y con un extraño acento me propuso trabajar como mozo para el. Accedí, pues no creo que fuera a vivir peor que con el clérigo. Evidentemente estaba equivocado.
Este extraño hombre, según decía, se consideraba maestro, y además de eso, artista. Le gustaba pintar cuadros e inspirarse con los objetos más extraños posibles. En más de una ocasión, me mandó ir a por llaves oxidadas y a por zapatos desgastados, según él, le servían como medio de inspiración. Todo marchaba normal, dentro de lo posible, hasta que un día, no me sirvió absolutamente nada para comer. No me preocupé, ya que no era algo tan extraño. Pero los días empezaron a pasar, y las semanas, y no me dio nada. A las dos semanas, me dio un mendrugo de pan y me supo a gloria. Así continuó la situación durante varias semanas. Un tiempo después me mandó a buscar unos ratones para retratarles. Pero cometí un error, antes de salir a llevar a cabo el recado, me detuve y vi que había quedado un pedazo de pan de hace tiempo. Tal fue la tentación, que lo cogí disimuladamente y me fui a hacer el recado. Pero mi amo se dio cuenta de ello. De la que llegué, me dio tal bofetada que caí al suelo, y de la que caí, me pataleó como si de un saco de patatas me tratara. Con el ojo amoratado y la nariz sangrante, cogí dos monedas al artista, y abandoné inmediatamente, en condiciones aún más miserables que cuando marché de la casa del clérigo.

COPLA A LA MUERTE DE DANIELA SALMÓN

¡Qué muerte tan desesperada!

Daniela de mi corazón,

¡Qué dolor!

Te caíste de esa fachada,

y te atropelló un camión.

¡Que horror!

Y vosotros no os penséis

que estábamos enamoradas.

¡No la amaba!

Tampoco os esperéis

que fuésemos muy apasionadas,

sola caminaba.

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