Archivo del Autor: pablomartinportillo

El loro del móvil

Había una vez un guacamayo azul, que había estado ahorrando durante un año dinero, se compró un móvil nuevo. El guacamayo nunca había tenido uno y estaba alucinado por todo lo que podía hacer. Pero pronto aprendió a manejarlo y se pasaba el día pegado a él. Todo el día estaba mandando mensajes. Ya no salía de casa, ni para trabajar ni para hacer la compra. Solamente utilizaba el móvil. Pero un día al no pagar la factura de la luz, se dio cuenta de que no podría recargar la batería del móvil. Salió corriendo de su casa pero estaba tan viciado que no podía dejar de usar el teléfono así que entre no dormir  y no mirar la carretera no vio venir ese gran camión que se le echó encima y terminó con su vida.

Anuncios

Poema de la noche y el día.

En la noche surgen las estrellas                                                                                                                                                           entonan su himno de destello,                                                                                                                                                               y preguntándose como son tan bellas,                                                                                                                                                 el rey las admira desde su castillo.

A la mañana el pueblo se levanta                                                                                                                                                           mientras en el cielo el sol vigila                                                                                                                                                             iluminando con una gran manta,                                                                                                                                                         alegra el día mas no vacila.

Raúl Vacas Polo viene al IES Marismas

El IES Marismas es un instituto que realiza muchas actividades variadas y muy interesantes.

En abril, el innovador poeta Raúl Vacas vendrá a visitar el Instituto y hacer una grán serie de actividades con los chicos del centro. También comentará las características de su profesión para intentar convencer a muchos chicos de que la poesía es un buen trabajo y que no es algo que sirva para desaprovechar el tiempo.

El juicio del Capitán Garfio

El día más feliz de mi vida fue cuando di a luz a mi hijo, Garfio. Él era un niño perfecto, sacaba sobresalientes en todo, era muy educado, pero no practicaba ningún deporte porque era un poco torpe. El resto de niños se reían de él. Entonces decidió hacerse pirata. Castigaría a los que se riesen de él, conseguiría una gran fortuna y viviría como un rey. Se dedica a robar a otras personas que no necesitan el dinero tanto como él, él lo quiere más. A mí el trabajo de pirata me parece muy apropiado. Cuando una gran masa de gente se reunió en frente de mi casa para quejarse de mi hijo me parecieron muy maleducados.

-El Capitán Garfio me ha robado mi tesoro.

-Tú hijo ha secuestrado al mío.

-El asesino de tu hijo disparó a mi marido a traición.

Pero el que más me ofendió fue el que hizo un simple muchacho:

-El bacalao de tu hijo es un sinvergüenza.

Entonces, yo me puse de los nerviosa, pero traté de controlarme. Les expliqué por que estas pequeñas travesuras de mi hijo no eran tan exageradas:

-Su tesoro no era tan importante, seguro que te ha hecho un favor al deshacerse de ese tesoro tan aparatoso. Su hijo le molestó en el colegio normal que le tenga manía, él empezó. Su marido no le devolvió los 3 euros de la compra a Garfio. Y tú, pequeño desagradecido, tú le dejaste en ridículo delante de todos. Mereces que te ahorquen.

Entonces, mucha gente empezó a decir:

-¡No, que Ahorquen al Capitán Garfio!

Entonces, cuando una multitud de guardias se acercó a mi casa solo tuve una opción para salvar a mi querido hijo. Cogí una escopeta de su almacén y disparé a toda persona que estuviese en los alrededores de mi casa y huí para advertir al Capitán Garfio que le buscaban para ahorcarlo y hacer justicia.

Las cosas de moda

El otro día fui a una tienda de ropa y en el escaparate me encuentro unos pantalones vaqueros con agujeros. Entro en la tienda y le pregunto al vendedor:

-Oye, ¿por qué vendéis prendas de ropa rotas?

Y el tío me dijo:

-No están rotas es que es la moda.

-¿La moda? ¡pero si parece que no tienen suficiente hilo para coser.

Me compré unos vaqueros normales como los que usaban nuestros padres allá en la prehistoria. Los compré por cuarenta euros. Pero se me cayeron en la trituradora. Fui a la tienda con el pantalón roto y me devolvieron el dinero: ¡¡noventa euros!!

Ahora se ha puesto de moda el pokemon go. No lo entiendo. Ir pokemon. ¿qué es eso? ¿otra forma de vestir? Bueno, en fin yo no tengo móvil. Tenía uno pero se lo ha comido el perro. Ahora cuando me llaman o me mandan un whats app no cojo el teléfono. Yo cojo el perro.

En fin, voy por la calle y cuando veo un p.o.k.e.m.o.n. (perro sin olfato que mea onde no debe) le lanzo mi pokeball, aunque la mía es de plástico duro y pesa 3 kilos y medio. Después me quejo porque llego a casa empapado con olor a pis de perro.

Todo el mundo quiere ser delgado porque creen que están más guapos. ¡¡Pero no!! La gente va a los gimnasios o deja de comer jamón, chocolate, queso… Come comida vegetariana como lechuga o alcachofas. Pero lo que consiguen es que se les quede una cara de acelga que ni guapo ni na.

Mensaje de navidad de su majestad el rey

Buenas noches, en el día de hoy, me gustaría desearos felices fiestas y un buen año nuevo . Desde el palacio real, saludo a todos los españoles, ancianos y ancianas, que lo han dado todo por este país en los años anteriores, hombres y mujeres que son los que trabajan para poder mantener esta nación. Pero por desgracia desde hace varios años nos afecta una terrible crisis. Muchos de vosotros, no tenéis trabajo porque lo habeis perdido o simplemente no habeis conseguido uno por dicha situación. A pesar de todos nuestros esfuerzos, continuamos en esta crisis. También saludo a los niños y niñas de este país, porque son nuestro futuro y son las personas que van a hacer de España una mejor y prospera nación.

Tenemos que enorgullecernos de ser españoles, pues actualmente hay países y estados que tienen una mucho peor situación que la nuestra. Al ser Españoles tenemos todos los mismos derechos pero por desgracia le economía no lo permite. España, hoy día es un país seguro y estable y hay que poner todo de nuestra parte para que siga siéndolo.

Europa, es gran continente pero tiene difíciles desafíos. Los integristas islámicos siguen acosando Europa, y España debería tomar medidas, al igual que el resto de países de Europa. Estados Unidos tienen un caso importante con el tema del nuevo presidente Donald Trump. Que sin duda, para bien o para mal, nos va a afectar a nosotros al igual que al resto del mundo.

Me despido de vosotros esta noche pero antes os diré que vamos a seguir el camino hacia la prosperidad y la mejora pero solo lo lograremos si trabajamos todos juntos.

Os deseo a todos un feliz año nuevo . Eguberri on. Bon Nadal. Boas festas. Feliz Navidad.

La ciudad de roca

Según cuenta la leyenda en España en el año 1975 hubo un pueblo de Segovia que fue arrasado por la guerra civil y no quedó nadie vivo. Al cabo de dos años se volvió a llenar de gente pero todos estaban preocupados, pues la tierra temblaba de vez en cuando. Un geólogo decidió medir los temblores y decretó que no eran terremotos. Todos tenían la misma potencia y se producían cada siete horas exactas. Este señor decidió investigar y se aventuró con otros diez hombres por una gruta subterránea.

Cuando llevaban veinte minutos andando, tres de los hombres se fueron enfadados por que creían que no iban a encontrar nada allí abajo. Más tarde el resto empezó a oír unos ruidos que provenían de atrás. cuando retrocedieron vieron la ropa de los tres compañeros que se habían ido y unas gotas de sangre.

Siguieron adelante y se encontraron una gran abertura en la cueva. Había una enorme ciudad construida en la estructura  de la cueva. La ciudad estaba llena de seres pequeños que corrían de un lado a otro con faroles encendidos pues era la única iluminación de la sala.

En un momento dado, un enano de la ciudad les vio y se puso a gritar. Los siete hombres  y el geólogo fueron a esconderse y cuando volvieron a mirar a la ciudad estaba todo oscuro. Todos se pudieron a correr y cuando se iluminó la sala con un foco gigante solo estaban en pie el geólogo y un compañero. El resto estaban muertos tirados en el suelo chorreando sangre. Se adentraron en la cueva para huir pero solo encontraron mas caminos de roca. El geólogo llamó a su compañero y le preguntó que si tenía un bengala. El compañero asustado se la entregó y este le dijo que sabía por que se producían los temblores. Los enanos tenían una máquina que usaban parta hacer los túneles y él la quería hacer explotar.

Cuando llegaron a  lo alto de la ciudad, pusieron la bengala en el taladro de los enanos pero cuando salían la cueva un enano le arañó la cara al geólogo y se lo llevo a dentro de la ciudad. El compañero salió de la cueva justo a tiempo para escapar de la explosión. El suelo del pueblo se derrumbó por la explosión del taladro y se hundió en la tierra.

Desde entonces se dice que unos seres pequeños salen del enorme cráter de la tierra y saquean las casas por la noche. El único testigo de este hecho es el compañero del geólogo que aunque él se salvó, perdió a todos sus compañeros.

Don Novedoso: Juan José Douser

Hola, yo me llamo Juan José Douser. Tengo unos cuantos años pero para ser más exactos, tengo 28. Mi familia son mis padres, mis 6 hermanos y mi abuelo. En cuanto al trabajo, yo quería dedicarme a algo divertido, como… un jugador de rugby, o a algo para ganar mucho dinero, como un notario, y también pensé en ser actor para conseguir las dos cosas.

Pero un día cambió todo: estaba andando por la calle cuando llegó un señor corriendo y se cayó al suelo porque unos delincuentes le estaban persiguiendo. Le llevé a mi casa y allí me di cuenta de que era un famoso director de películas. Me preguntó si yo quería participar en su nueva saga y yo le dije que sí asombrado pero contento. Al fin había conseguido un trabajo que me gustase. Ahora vivo en Dallas (Estados Unidos de América), pero a rodar las películas voy a Hollywood.

Mis planes son participar en tres películas y volver a Europa para, allí, rodar un cuarta. En este momento de mi vida no tengo muchos hobbies pero alguno tengo. Me gusta jugar al golf, que practico desde pequeño en España, y por supuesto, me encanta ir al cine.

 

Los tres cerditos modernos

Había una vez en Las Vegas (Nevada)  tres cerdos bien gordos: uno tenía 13 años, otro, 15 años y el mayor, 19 años. Llevaban una vida bastante normal. Vivían con su padre y con su tío porque a su madre la había atropellado un camión de la basura cuando su pequeño hijo (el hijo mediano) tenía solamente 4 años. Su padre trabajaba de general del ejército y el cerdo mayor, de gendarme. En cambio su tío estaba en el paro. También tenían un perro llamado Héctor.

En el instituto, llevaban muy bien las clases así como las notas (el mayor no, por eso había repetido 4 veces de curso así que iba a clase con su hermano de 15 años). Un día, los dos hermanos mayores iban paseando por la ciudad cuando se encontraron un local que no habían visto o nunca. Era un nuevo casino y decidieron entrar pero acordaron que no se lo dirían a su padre. Allí la mayoría de la gente estaba loca, y se emborrachaban. Ellos vieron a un señor con un ordenador pero no les importó. Al salir volvieron a casa en tren pero cuando estaban a punto de entrar al portal, el señor del ordenador les estaba persiguiendo.

Iba armado con un cuchillo de carnicero y con un mando a distancia. El señor les lanzó el cuchillo pero los cerdos lo esquivaron. Pulsó un botón en el mando a distancia y las luces de la casa se encendieron. Los cerdos corrieron a dentro de casa pero se encendieron los ordenadores y la televisión. El señor les dijo que su padre el general, le había detenido por hackear programas informáticos y robar dinero a cuentas de correo. También les dijo que pagarían con su vida por ello. Los cerdos se asustaron muchísimo pero, por suerte, Héctor salió de su caseta del jardín y mordió al hacker el se dio la vuelta gritando y en ese instante los cerdos abrieron la puerta de la casa y le golpe tan fuerte que se quedó tumbado en el suelo.

El adivino y el espíritu del valle

Según cuentan los más ancianos del lugar, en un pueblo al sur de Extremadura que nadie sabe cómo se llama, rodeado por una cadena de montañas, pasaban cosas inexplicables: se moría gente solo por bañarse en el río , había tremendas sequías y fuertes inundaciones, había derrumbes de piedras de la montaña constantemente, y los animales de las montañas bajaban por las noches y entraban en las casas a comerse al ganado, y aunque los más grandes si se encontraban con alguna persona a su paso no dudaban en abalanzarse a por ella.

Un día llegó  un señor que vestía con harapos. Él decía que era un adivino pero nadie le hacía caso. Pidió un lugar para pasar la noche pero la gente creía que estaba loco y no le dejaron entrar en sus casas. Pasó la noche en una cueva en lo alto de la montaña. Al día siguiente cuando la gente salió de sus casas, se encontraron al adivino que estaba sentado en el suelo y tenía los restos de un halcón muerto en los brazos. El adivino le dijo al pueblo que lo habían obligado a comerse a ese pobre animal. También les predijo que ocurriría la mayor desgracia posible porque habían enfurecido al espíritu del valle.

Al caer la noche se oyeron unas voces muy graves que resonaron por todo el valle. Cuando la gente  se asomó por las ventana para ver quien hacía ese horrible ruido vieron una especie de niebla verde y en el interior había una figura sentada en el aire como si estuviese meditando.  El espíritu elevó las manos y una enorme grieta se abrió en el suelo. Después, el suelo empezó a temblar y las casas se derrumbaron. Nadie sabe cómo sucedió pero los supervivientes (un reducido número de personas) afirman que ocurrió de verdad.

A %d blogueros les gusta esto: