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Amnesia

Salía de casa cuando me preguntaron,¿ dónde vas? y no supe qué responder.

Oda al skate

Me gusta subirme sobre ti

andar a mucha velocidad,

y sentir la brisa del viento al pasar.

Me gusta el sonido de tus ruedas en el asfalto,

hacer muchos trucos y saltar.

No importa si me caigo

me raspo una pierna o sangro,

sólo quiero seguir en ti andando.

Montar en skate es mi pasión,

una forma de libertad,

porque cuando voy a patinar

me siento como si pudiera volar.

¿Por qué debemos aprender un segundo idioma?

Un idioma es un sistema lingüístico que sirve para comunicarse, formado por palabras  propias de una colectividad.

Decir ante todo que ” el saber no ocupa lugar”, y partiendo de esta premisa , el aprendizaje de un segundo idioma es esencial en este mundo de hoy en día.

 

Primero, aprender un segundo idioma es una inversión, ya que tendremos la posibilidad de encontrar una trabajo mejor remunerado.

Segundo, aprender un segundo idioma nos enriquecerá en el ámbito personal, ya que podremos hablar con personas de otros países y conocer sus costumbres e historia.

Tercero, el hablar un segundo idioma( inglés, francés..) hará que el viajar no sea ningún problema, ya que nos resultará más fácil comunicarnos con las personas de esos lugares.

Cuarto, dicen que al aprender otros idiomas el cerebro se estimula de forma positiva, por lo que nos hace más creativos e inteligentes.

Quinto, además, cuando aprendemos un segundo idioma nos encontramos más seguros y con más autoestima, y todo esto hace que nuestra mente sea menos manipulable.

 

Por todo esto y sin dudarlo,  hay que aprender un segundo idioma.Esto hará que el día de mañana, cuando nos incorporemos al mundo laboral, encontremos un trabajo mejor pagado.También nos hará mejor personas, más cultos y tolerantes.

 

 

 

Dos heridos en un incendio en Santoña (Cantabria)

Dos heridos en un incendio en Santoña

19/05/2014

 

Un hombre y una mujer de edad avanzada han ingresado este domingo 18 de mayo en el Hospital Comarcal de Laredo, debido a una intoxicación por inhalación de humos producidos por el incendio que ha tenido lugar en su domicilio, situado en la calle Baldomero Villegas,16 de Santoña.

 

Según nos cuenta  el portavoz de la Policía Municipal de Santoña, este domingo  sobre las seis de la mañana, unos chicos que salían de la discoteca La Tropicana, se percataron de que salía humo por una de las ventanas de una vivienda  en dicha calle; rápidamente, llamaron a emergencias al 112, y les dijeron lo que sucedía.

A los pocos minutos llegó una unidad de bomberos, varias ambulancias y un dispositivo de la Policía Local. Al entrar a la vivienda los bomberos se encontraron con los cuerpos de estas personas tirados en el suelo  frente a la puerta. Ambos fueron atendidos rápidamente por los servicios médicos y trasladados de urgencia al hospital. Su estado de salud no es grave aunque deberán permanecer varios días hospitalizados.

Según el portavoz de la Policía Municipal, creen que dicho incendio ha podido ser producido por un cortocircuito, y que a pesar de lo aparatoso no ha producido grandes daños en la casa ni en el bloque de viviendas.

 

 

“Terraza de café por la noche” de Vincent van Gogh.

Vincent van Gogh's Terraza del café de la Place du Forum en Arles, por la noche Painting

En este cuadro lo primero que veo es la terraza de un pequeño café, iluminada por un farol amarillo.
En la terraza se encuentran varias personas tomando algo relajadamente. Estas personas están sentadas alrededor de unas pequeñas mesas de color blanco y con forma cuadrada; y hay un camarero vestido de blanco y negro que las atiende.
Esta terraza está situada debajo de un edificio de color azul que tiene varias contraventanas de madera. Además la terraza tiene un gran toldo que la cubre y que tiene un color amarillento, seguramente por la iluminación del farol.
La terraza del café está situada en una calle empedrada por la que pasean tranquilamente varias personas ,vestidas de época. Al fondo de la calle se ve un carruaje que se acerca tirado por un caballo blanco.
En frente de la terraza hay varias viviendas de color azulón en cuyas ventanas se ve una luz rosada. Y justo en frente de la terraza un gran árbol verde, seguramente un pino.
En lo alto del cuadro se ve un precioso cielo de color azulón en el que brillan muchas estrellas de color blanco; aunque algunas de estas estrellas tienen en el centro un toque de color amarillo.
Es un cuadro que produce tranquilidad y relax ya que se ve a la gente disfrutando de una bonita noche, seguramente de verano.

Tratado Octavo: De cómo Lázaro se asentó con un capitán, y de lo que le aconteció.

Pasados dos años finó mi mujer y yo quedeme triste y descidido a abandonar mi casa, mi labor y la ciudad de Toledo; quise comenzar una nueva vida más allá de estas tierras y entonces comuniquéselo al arcipreste de San Salvador y este díjome que en Sevilla están partiendo barcos hacia el Nuevo Mundo y que este sería un buen lugar para comenzar; además díjome que es la tierra de las oportunidades y que todo aquel que allí fue hízose rico.

Yo díjele que eso estaría bien, pero que tenía algunas dudas, porque no he conocido a nadie que tuviese un barco, es más, nunca he visto el mar y eso de subir en un barco… me da algo de temor.

El arcipreste díceme que no me preocupe que él conoscía a un capitán de Santoña que debíale algún que otro favor y que él me dará una carta de recomendación para que me ponga a su servicio en lo que él crea mejor.

Asín que, al cabo de una semana, púseme en camino hacia Sevilla con la carta de recomendación y un viejo trotón que tuvo a bien regalarme el arcipreste.

Tardé casi un mes en llegar a Sevilla, ya que el trotón era viejo y tuve que parar muchas veces no fuera que se quedase muerto en el camino.

Una vez en Sevilla, preguntele a un mozo de cuadra cómo ir al puerto, él contestome y entonces dejele al viejo trotón para que me lo cuidara mientras yo allí iba.

Por fin, llegué al puerto y empecé a preguntar a varias  personas por el capitán Don Íñigo de la Cosa. Un viejo marino díjome que se encontraba en su barco llamado “Estrella del Mar” y que me diese prisa porque en  pocas  horas zarpaban hacia  El Río de la Plata.

Vi el barco y preguntele a varios marinos, que estaban cargando víveres y agua en el barco, por el capitán y señaláronme a un hombre alto, fuerte y rubio que estaba en lo alto del puente dando órdenes. Don Íñigo, al verme, díjome que qué deseaba; entonces yo me presenté, díjele que me llamaba Lázaro de Tormes y que me había mandado el arcipreste de San Salvador con una carta para él; y mientras él la leía, yo miraba todo con mucho asombro.

Después de leerla, Don Íñigo díjome que en estos momentos no necesitaba a nadie, que su tripulación estaba completa, pero que tampoco podía negar el favor al arcipreste; por lo que díjome que sería una especie de ayudante, pero solo a su servicio, y que no esperase ninguna compensación monetaria; que mi paga sería la comida y el pasaje, que con eso cumplía de sobra.

Esto no me hizo gracia alguna, pero lo acepté porque lo único que yo quería era llegar al Nuevo Mundo y prosperar para no tener que volver a servir a ningún otro amo, exceptuando a mi señor el rey Carlos o a Dios nuestro señor, si asín me lo mandasen.

Partimos de Sevilla esa misma tarde, los primeros días paselos muy mal ya que estaba siempre mareado, apenas comía ni bebía, ya que todo lo echaba por donde primero lo había metido; la tripulación reíase de mí por mi poco pelo y mis cicatrices (todo recuerdo de mis anteriores amos ) y por mi actual aspecto (blanco, ojeroso, maltrecho…), pero a mí diome igual porque eso cambiaría algún día por la gracia de Dios y mi buen saber para buscarme la vida. Además, Don Íñigo me trataba bien, a veces me reñía, pero no me pegaba ni me mataba de hambre o a trabajar, ya que mi labor era la de ayudarle a vestir, lavarle sus ropas, llevarle las comidas…. en fin, todo lo que pudiese necesitar.

Cuando pasamos el ecuador, los marinos tenían la costumbre de celebrarlo bebiendo un licor, llamado ron que provenía de las primeras tierras a las que llegó Colón. Tenía un sabor dulce y era sabroso; eso hizo que agarrase una gran borrachera y que el resto de la tripulación lo aprovechase para colgarme por los pies del palo mayor. Creí que me moría; todo ese licor saliendo por mi boca, nariz  y todas las partes de mi cuerpo que tuviese algún orificio. Ansí me tuvieron una hora, creo yo, hasta que por fin me bajaron. Entonces,  para mi sorpresa, me trataron como a un rey, laváronme, cambiáronme de ropa e incluso peináronme mis cuatro pelos.

Ellos dijéronme que había superado la prueba. Yo pregunteles todavía medio aturdido, qué era eso de la prueba, y el cocinero, que era un viejo lobo de mar, contome que era costumbre entre los marinos colgar por los pies a un hombre la primera vez que cruze el ecuador, y que si este hombre no pide que le bajen en una hora, ese hombre es ya uno de ellos.

Yo no supe qué decir, pero lo que si sé es que si no supliqué fue porque los vómitos impidiéronmelo, que no porque fuese yo más valiente que naide.

Desde ese día ninguno volvió a reírse de mí, todos me trataron como uno más; y cuando el capitán permitía beber ron o vino, al final de la jornada, yo no bebía, pues gracias a la borrachera y a la prueba cogile yo mucho asco a eso de beber  cualquier cosa que no fuese agua, porque, como se suele decir, no hay mal que por bien no venga. Y ansí  es como me quité de ese gusto por los licores, y que además mejor hombre me haría ante Dios y los mortales.

El resto de la travesía fue buenoy gracias al buen tiempo y a los vientos favorables llegamos sanos a El Río de la Plata.

Cuando pisé tierra, me despedí de Don Íñigo y de la tripulación, dándoles las gracias por todo y díjeles que la próxima vez que viniesen por aquí me encontrarían, ya que me parecía este un buen lugar para mejorar mi porvenir, debido a que había mucho movimiento de personas, barcos, soldados… y que montaría  algún negocio que me diese buen provecho .

Y ansí fue como yo, Lázaro de Tormes, torneme en un hombre de bien, con hacienda y dinero, todo ello gracias al negocio de idas y venidas de mercancías entre España y El Río de la Plata.

“Terraza de café por la noche” de Vicent van Gogh

Enlace: http://4.bp.blogspot.com/_T1-sfygTukg/S8BgFV14N4I/AAAAAAAAIEk/IlA6OjmymEc/s1600/vincent_night_cafe_place_du_forum+best.jpg

En este  cuadro lo primero que veo es la terraza de un pequeño café, iluminada por un farol amarillo.

En la terraza se encuentran varias personas tomando algo relajadamente. Estas personas están sentadas alrededor de unas pequeñas mesas de color blanco y con forma cuadrada; y hay un camarero vestido de blanco y negro que las atiende.

Esta terraza está situada debajo de un  edificio de color azul que tiene varias contraventanas de madera. Además la terraza tiene un gran toldo que la cubre y que tiene un color amarillento, seguramente por la iluminación del farol.

La terraza del café está situada en una calle empedrada por la que pasean tranquilamente varias personas, vestidas de época. Al fondo de la calle se ve un carruaje que se acerca tirado por un caballo blanco.

En frente de  la terraza hay varias viviendas de color azulón en cuyas ventanas se ve una luz rosada. Y justo en frente de la terraza un gran árbol verde, seguramente un pino.

En lo alto del cuadro se ve un precioso cielo de color azulón en el que brillan muchas estrellas de color blanco; aunque algunas de estas estrellas tienen en el centro un toque de color amarillo.

Es un cuadro que  produce tranquilidad y relax ya que se ve a la gente disfrutando de una bonita noche, seguramente de verano.

Vacas en el prado.

Es la foto de un paisaje con animales en la que se ve a un rebaño de vacas frisonas que se encuentran en un prado.

La protagonista de la foto es una vaca grande, de raza frisona, que está mirando al objetivo de la cámara con mucha tranquilidad. Su cabeza es de color negro pero tiene una mancha blanca que va desde el cráneo hasta el hocico. En sus orejas lleva su número de identificación y es el 0262. En su cuerpo predomina el color blanco pero tiene varias manchas grandes de color negro en su lomo. Destacan sobre su pecho dos puntos de color negro en el blanco de su pelo. Tiene las rodillas de sus patas delanteras manchadas, lo mismo que su vientre y sus patas traseras. Su ubre de leche es blanca, no es muy grande y tiene cuatro tetillas de color negro.

A su izquierda hay una piedra grisácea de tamaño medio y todo el prado que está bajo sus patas está cubierto por hierba de color verde intenso.

Detrás de la vaca, a la altura de sus patas traseras, se ve la cabeza de otra vaca más pequeña, cuya cabeza es completamente de color blanco menos el contorno de su ojo que es de color negro.

Al  fondo de la foto, en lo alto del prado, está el resto de la manada de vacas. Unas están sentadas sobre sus patas y otras de pie. Todas ellas tienen el pelo de color blanco y negro con manchas. Todo el rebaño de vacas está tranquilo y relajado. No se sienten molestas por mi presencia, se nota que son animales acostumbrados a la presencia del hombre, incluso pastando en su medio natural.

Aparte de la hierba del prado, solamente se ve otro tipo de vegetación y esta es un pino verde y alto que se encuentra detrás de todas las vacas. Este pino parece que está tocando con su copa el cielo que es de un color azul claro pálido y en el cual hay bastantes nubes altas de color blanquecino.

Por último, al fondo y a la derecha de la fotografía,  rompiendo el horizonte, se ve la mano del hombre en lo alto de un monte, son varios molinos de energía eólica.

 

Halloween

El  31 de  octubre de 1879 un niño americano llamado Billy se despertó y vio su casa plagada de calabazas, arañas… que había puesto su madre.

Billy no era como los demás niños, a él no le gustaba Halloween porque no creía en fantasmas, espíritus y esas cosas.

Cuando fue al colegio los amigos le preguntaron si se iba a disfrazar y él contestó que no, que él no se disfrazaba pero que les acompañaba.

Billy y sus amigos quedaron a las seis de la tarde para ir por las casas a pedir truco o trato. Llegaron a una casa tenebrosa y ninguno quería entrar, y como Billy no era miedoso fue el único que se acercó. Cuando fue a llamar a la puerta esta se abrió sola.

Billy entró a la casa y preguntó si había alguien, se oyó un sonido de ultratumba que provenía del cuarto de arriba. Billy subió al cuarto pero estaba vacío, solo había un espejo en el que se oían lloros y lamentos. Billly fue a mirar y vio reflejada  a una niña que decía “ayúdame”. Cuando la niña extendió la mano, Billy también lo hizo, pero en el último segundo Billy la apartó. Entonces la niña del espejo se convirtió en una Bestia, y se tragó a Billy.

Los amigos de Billy al ver que tardaba fueron a buscarle, entraron a la casa y subieron al cuarto, pero no estaba. Entonces se fueron.

Nadie supo nada más de Billy, unos dicen que deambula por el limbo; otros que si dicen su nombre tres veces delante de un espejo te lleva con él. Pero lo que es seguro es que nadie volvió a verle ni a saber nada de él.

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