Archivo del Autor: quintanasantotomas

El flautista de Hamelin

Érase una vez en un edificio muy grande que  estaba infectado de pollos, tuvieron que llamar a un clarinetista para que tocase y se fueran  los pollos del edificio. El clarinetista estaba tocando pero los pollos no le hacían caso, el clarinetista se tuvo que ir porque no lo conseguía. Después tuvieron que llamar a un batería, pero el batería seguía tocando y nada tampoco le hacían ni caso, al final  se tuvo que ir. Llamaron a más músicos pero no lo conseguían estaban en el edificio el clarinetista y el batería y se oía llorar a bebés en el ascensor porque se habían quedado atrapados y estuvieron un rato para intentar rescatarlos. El clarinetista y el batería  consiguieron rescatarlos y un señor mayor que subía por la escaleras tuvo una idea, dijo:

– Pues ya que estáis hay que intentar llevarse a los pollos.

El clarinetista, el batería y los bebés llorando se estaban llevando los pollos y al final lo consiguieron, pero quedaron dentro ocho pollos y cada vecino cogió uno, lo cocinaron y se los comieron, pagaron a los músicos  y los vecinos se llevaron un pollo y todos felices.

 


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El cementerio encantado

Cuentan los viejos que el día 4 de diciembre de 2002 a un señor se le había muerto la madre fue a llevarle una flor y justo ese día la luna estaba llena.

El fue a tirarle la flor y de repente ve saliendo manos del suelo. El chico con mucho miedo salio corriendo. Los zombis empezaron a perseguir al chico. Al cabo de veinte minutos corriendo, encontró una casa muy vieja, se metió en ella, la puerta se cerro sola las ventanas el chico tenía mucho miedo por que estaba a oscuras saco su móvil y puso la linterna  y fue a mirar la casa y ve unas escaleras estaba subiendo las escaleras cuando oye” vete de aquí” y rompieron la escalera que había subido el chico con mucho miedo bajo las escaleras y en la nevera escribió ” vete ya de aquí “. El  chico con mucho miedo alumbró con la linterna al techo y vio muchas lámparas. De repente se cayó las lámparas y se rompieron. La puerta estaba a punto de romperse, el chico se escondió en un armario.

El chico tenía mucho miedo y de repente se oyen pisadas fuertes: los zombis lo estaban buscando pero no lo encontraban. El chico tenía muchas ganas de estornudar, los zombis se iban y de repente oyen estornudar al chico. Subieron arriba donde estaba, abrieron la puerta del armario. Unos dicen que vivió, otros que su alma sigue vagando por la casa.

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