Archivo del Autor: sandrisgallas18

CUENTO MODERNIZADO: Hansel y Grettel

Había una vez una familia muy pobre, tan pobre que un día los padres decidieron dar en adopción a sus hijos porque no podían mantenerlos. Una señora los adoptó enseguida, parecía muy maja y amable y prometió que cuidaría bien de los niños. Lo que no sabían es que la señora, estaba en una mafia en la que ponían a menores a trabajar en fábricas por el salario de un trozo de pan al día.

Los niños estuvieron tres años en una de esas fábricas, hasta que un día consiguieron llamar a la policía a través de un teléfono. Cuando los padres se enteraron fueron a recuperar a sus hijos. La policía desmanteló la mafia, y metieron a la señora en la cárcel y como estaba muy buscada por explotación de menores dieron a la familia una recompensa de 5000 euros. Gracias a ese dinero podrían vivir bien y dar un buen futuro a sus hijos.

FIN

Anuncios

ADIVINANZA

Es un fruto

de un color rojizo,

suelen ir a pares

pero no podría decírtelo con certeza.

 

Cereza

Tarta de alegría y fresas

INGREDIENTES

50 gramos de fresas

4 sonrisas

2 sueños

1/2 litro de nata

Una pizca de polvo de hada

150 gramos de azúcar

300 gramos de harina

1 huevo de dragón

ELABORACIÓN

Mezclamos en un cuenco grande la harina, el azúcar, el huevo de dragón y las sonrisas. Lo removemos bien todo, lo volcamos en un molde y lo metemos al horno 30 minutos. Mezclamos la nata con los sueños y la montamos. Lo sacamos del horno y le echamos la nata de una manera artística. Hacemos lo mismo con las fresas y le ponemos los polvos de hada por encima.

Y ya tenemos una tarta de alegría y fresas.

¡Que la disfrutes!

El atraco

Un día, fuimos mi madre y yo a hacer recados por Santoña. Después de ir al supermercado, a la librería y a la frutería, nos dirigimos a casa. Entonces me di cuenta de que un hombre extraño nos estaba siguiendo pero pensé que serían imaginaciones mías y no se lo conté a mi madre. El hombre se acercaba cada vez más cuando de repente…¡zas! Agarró el bolso de mi madre. Ella tiró con todas sus fuerzas porque (aunque no llevase mucho dinero), era su bolso favorito. Cuando lo arrancó de las manos del señor, le dio a este tal bolsazo que se marchó corriendo. Entonces nosotras tan tranquilas seguimos nuestro camino a casa.

(No pasó de verdad)

El móvil moderno

Ahora los móviles no son como antes, han cambiado mucho.

La pantalla antes era pequeña, mientras que ahora ocupa la mayor parte del móvil.

Los botones antes eran muchos y controlaban todas las acciones. Ahora el móvil se controla principalmente de manera táctil y los botones son pocos (en general).

La mayoría de ellos son táctiles, es decir, que se puede hacer cosas tocando su pantalla con el dedo o con un lápiz para móvil.

Un cambio muy importante ha sido poderse conectar a Internet con el móvil, y poderse así descargar las aplicaciones, que ya casi han acabado formando parte de nuestra rutina.

Se les pueden poner fundas o carcasas que, además de protegerlos, los hacen a veces más bonitos.

Supervivencia en la isla

Recuerdo el momento en el que me desperté. Me encontré tirado en la arena, con el agua del mar mojándome los pies. Miré a mi alrededor, había muchas palmeras que se entrelazaban formando una profunda selva hacia el interior de la isla. Ni siquiera sabía cómo llegué allí.

Lo último que vi fue mi barco hundiéndose. Era un gran velero en el que iba solo. Yo era alto y delgado, tenía el pelo moreno y corto y los ojos marrones. Tenía una mujer con la que me casé hace dos meses. Vivía en la costa y me gustaba salir a alta mar a pescar de vez en cuando.

Pero esa vez fue diferente, empezó una tormenta y llegó un momento en el que perdí el control del barco. Mi barco se hundió y perdí el conocimiento. Entonces me desperté en la isla.

Estuve tres semanas allí, alimentándome de frutas y peces y por las noches me cobijaba en una cabaña, que hice yo mismo con hojas de palmera y lianas. Hasta que un día pasó un helicóptero, le hice todas las señales que pude, salté, grité… ¡Y al final me vio! Bajó y me llevó de vuelta a casa.

Mi mujer me dio una gran bienvenida, estaba muy feliz de volver a verme. Desde aquello, miré la vida de otra manera. Hay que aprovechar cada momento porque podría ser el último.

FIN

A %d blogueros les gusta esto: