Archivo de la categoría: Libro de 2ºA

FÁBULA DE ADRIANA SARABIA

LA GULA DE GOLOSÍN

Érase una vez un gato de color miel al que llamábamos Golosín porque era muy goloso. Y un día de primavera, paseando por una pradera que estaba llena de flores de colores, se encontró de frente con una abeja.

Ambos se hicieron amigos y pasearon por el prado juntos. La abeja cogía la miel de las flores y el gato se la quedaba mirando. Y la dijo: “¿Porqué no me das a probar?”. Y la abeja la dejó probar un poquito.

A Golosín le encantó y quería más y más y más. No se saciaba. La abeja se lo llevaba a su panal donde estaban sus compañeras y la abeja Reina.

Entonces Golosín la siguió y quiso comerse toda la miel, pero en cuanto asomó el hocico, recibió un picotazo de una de ellas. Y le dijeron que un poquito sí, pero no toda miel del panal, que les había costado mucho trabajo reunirlo.

Un gran picotazo fue lo que se llevó debido a su gula por comer.

 

MORALEJA: El que todo lo quiere, todo lo pierde.

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POEMA de Adriana Sarabia 2ºA

Sentada en una hamaca,                                                                                                             que hablaba como una carraca.

Me estoy escuchando, en las olas parlar,                                                                                 me estoy escuchando, con mi tía hablar,                                                                                 me estoy escuchando, en la arena gritar.

Calienta el sol,                                                                                                                             quemándome la piel.                                                                                                                     Parezco un girasol,                                                                                                                       dulce como la miel.

Menos mal que me traje la sombrilla,                                                                                       que maravilla.                                                                                                                               El sol ya no brilla,                                                                                                                         era una pesadilla,                                                                                                                         me he quemado hasta la barbilla.

Que divertida es la playa,                                                                                                           me encantaría vivir aquí,                                                                                                       siempre, hasta el fin.

Adriana Sarabia

ESCRIBE UN TEXTO PUBLICITARIO de Adriana Sarabia 2ºA

RAÚL VACAS
Innovador poeta y escritor

Importante autor de obras como:

Consumir preferentemente (2006)

Abecé diario (2012)

Innovador poeta y escritor dedicado a crear un tipo de poesía joven y actual.

                                                                                                 NOS VISITARÁ EN ABRIL,                                                                                                               EN EL IES MARISMAS                                                                                                          DE SANTOÑA.

Si queréis pasar un buen rato escuchándole y aprendiendo de sus experiencias, no dudéis en asistir a la charla.

Monólogo

Un día cuando estaba en mi casa, mi madre me manda a comprar.Cuando llego al Mercadona y lo cojo todo, voy a la cola; llego y me quedo más diez minutos porque hay un señor delante que se ha llevado media tienda y cuando por fin me toca, me acuerdo de que se me olvidaba el pan.

Lo cojo y llego a la fila,a esperar otros diez minutos más ¡Ay qué asco con lo tranquilito que estaba yo en mi casa! entonces me doy cuenta de que se me ha olvidado la cartera. Subo y mi madre me pregunta:

– ¿y la compra?Y le digo: -que se me olvidó el dinero.Vuelvo a bajar y el pan se rompe, cojo otro pan y vuelvo a la cola, otros diez minutos, cuando voy para mi casa no está mi madre y me quedo en la puerta esperándola.
Cuando llega, venía  llorando y me dice que estaba preocupada porque yo había tardado mucho y no me encontraba y va y me castiga por tardar,¡ joe encima de que hago la compra me castigan!.

UN CUENTO TERRORÍFICO DE ADRIANA SARABIA 2ºA

Era un día de otoño, el cielo estaba gris y hacía mucho frío. Tronaba y la habitación de vez en cuando se iluminaba más de la cuenta debido a los relámpagos. Yo estaba en casa tan tranquila haciendo los deberes, cuando de repente llaman a la puerta.

-” ¡Mamá, llaman!” Mamá no me oye y grito más fuerte.

– “¡¡¡MAMÁÁÁÁ!!!”

-“Queeee, ya voy.”

-“Que llaman.”

-“Pues abre tú.”

– “¿Quién será?”. Abro la puerta y me encuentro a un hombre con tres cabezas y detrás a dos niñas , una con la cabeza debajo del brazo y la otra con un ojo ensangrentado. Estaban vestidos todos de negro con manchas de sangre, parecía que llevaban harapos. Un aspecto lúgubre y terrorífico.

-“¡Mamááá! grito y en eso que me dicen: “¿Truco o trato?”

-Vaya susto que me habéis dado.

Era la noche de Halloween. Jo, yo ya no me acordaba, estaba tan concentrada haciendo los deberes que no me acordaba ni de qué día era hoy. Pues sabes qué, que ya los acabaré mañana. En fin, les voy a dar unos caramelos, me pondré un disfraz y me iré con ellos a celebrarlo. Son mis vecinos, jajaja.

Monólogo Humorístico – Marc Littig Navascués

MONOLOGO  – ¡¡¡Vaya con el Instituto!!!!

Yo llegué al instituto con cierta curiosidad e inquietud, con miedo, pero ganas en el interior. Todo era nuevo, el centro, los alumnos y por supuesto los… ¡profesores! ¡Ay! los profesores, algunos muy queridos y otros, pues no tanto… Bueno el caso es que todos tienen una cosa en común: ¡La razón! Es impresionante, increíble o descomunal que siempre siempre, siempre los profesores tengan la razón. Por ejemplo te pregunta tu profe de mates: ¿Cuánto es dos más dos Jaimito? Cuatro, responde Jaimito. La profe le contesta: Pues no ,Jaimito, muchas veces,  dos más dos, no es igual a cuatro, porque si mezclamos un litro de agua y uno de alcohol, su resultado no va a ser dos, sino, menor que dos, ya que las partículas del alcohol y del agua… y bla,bla, bla.

Otra cosa que no entiendo de los profesores es el tema de los negativos y positivos. El otro día estábamos mis compis y yo en Mate, y la profesora nos dictó un problema: si tengo dos picos (unidad de masa) ¿Cuántos kilos de tiza tengo? Un compañero mío respondió: no sabemos lo que es un pico. La profe le contesta: Ah, pues muy mal, un CERO en interés. Yo contesté: pero profe todavía no hemos llegado a estudiarlo ¿Cómo? ¡Encima contestas! Pues negativo y suerte que no llame a tus padres. También la de lengua me puso un negativo: Jaimito ¿Has hecho  los deberes? No, profe, dijo Jaimito. Muy bien un positivo por sincero. Marc, ¿Has hecho los deberes? Todos menos el 3, que no lo entendí. ¡Encima con excusas! Pues, un negativo. Pero profe yo…La profe: Encima replicas, es que quieres otro? Yo: No, la verdad es que no! la profe: Todavía quieres ir de graciosillo? Ahora mismo llamo a tus padres. Pues ahí estaba yo, batiendo records con los negativos.

Dejando de lado un poco el tema de los profesores, otra de las cosas que me fastidian son los padres a la hora de las cosas del Instituto. Mi madre: Hijo, te han dado alguna nota?   Yo: Si mamá de Geo, he sacado un 6,25. Mi madre: Podías haberlo hecho mucho mejor! Seguro que Pepito no saca bienes sino dieces. Otro día, yo de nuevo: mamá he sacado un 8,45 en Física y Química y Pepito un 7,85. Mi madre: ya sabes que no me gusta que te compares con los demás.

Autor: Marc Littig Navascués

Discurso de Navidad del Rey de Rodrigo Fraga Odriozola 2ºA

Buenas noches. En primer lugar gracias por dedicarme estos minutos.
La navidad es un momento de felicidad, para olvidar lo malo y recordar lo bueno,
para perdonar y ser perdonado, es un momento en el que hay que permanecer unidos.Tenemos que ser una única persona para afrontar este año con una sonrisa, con fuerza y energía, para plantar cara a la crisis de las que muchas personas son víctimas, porque juntos saldremos, juntos lo conseguiremos. También es momento de recordar a esas personas que ya no están con nosotros, de recordar esos momentos maravillosos, porque de alguna forma siguen presentes en nuestro corazón, sacándonos una sonrisa cuando lo necesitamos o apoyándonos en los momentos malos.
La vida no es para siempre y por eso estos momentos que nos da tenemos que aprovecharlos al máximo, con nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestras personas más queridas.
Tenemos que salir adelante, porque somos fuertes, cuando nos caemos, nos volvemos a levantar y eso es lo que tiene que hacer España, vamos a conseguir levantarla y seguir caminando.
Felices navidades y feliz año nuevo.

CUENTO DE TERROR Lucía Ricondo 2ºA

                                          EL MURMULLO DE LA LOCURA:

 Una noche de frío invierno, Diego, Adriana y Sergio. Regresaban a sus casas por un  camino, en el que apenas había luz y lo único que les rodeaba era un frondoso bosque con muchas sombras.

Sergio, el más pequeño del grupo, notó como una mano le arrojaba de la bicicleta. Adriana corrió a ayudarle, mientras esta le ayudaba a levantarse, Diego vio a lo lejos una antigua mansión, con las paredes quemadas y el tejado derribado por las llamas. En una de las habitaciones, se apreciaba una luz, que parpadeaba continuamente.

Estremecidos por el miedo, cogieron sus bicicletas y salieron corriendo. Apenas habían recorrido un tramo,  cuando una niña, vestida con un camisón blanco, manchado de ceniza, abrió la verja chirriante de la mansión. A medida que se acercaba, la luz de las bicicletas, dejaban ver las desagradables quemaduras que tenía en el rostro. Tarareaba una canción escalofriante:

-“Mi papá y mi mamá acaban de quemarse,¡ ayudadme, ayudadme!…mi papá y mi mamá acaban de quemarse…”-.

Sonámbulos, los dos niños acudieron a la llamada, mientras Adriana, con el pánico, cerró fuertemente los ojos y se tapó los oídos.

Al abrir los ojos, se encontró sola frente a la casa, decidió volver creyendo que sus amigos también lo habían hecho. Al contarles la historia a sus padres, estos llamaron para comprobar que los niños habían regresado.

Diego y Sergio no habían vuelto, todos los padres, con los coches y linternas ,decidieron ir a buscarlos al camino, por donde habían ido de excursión. La mansión había desaparecido, ni la verja estaba allí, nada coincidía con la historia que contó Adriana.

La policía interrogó a la niña una y otra vez, nada parecía verdad, el tiempo transcurría y los cuerpos de los pequeños seguían sin hallarse.

Adriana fue internada en un hospital psiquiátrico, se pasaba los días repitiendo los nombres de sus amigos:

-“Sergio, Diego…Sergio, Diego…”-.

Solo ella conocía la verdad.

                                                                               FIN DE LA LOCURA

(Sólo por un tiempo)

 

Monólogo Lucía Ricondo 2ºA

¡Lo que hubiera dado yo por ser hija única!

Toda la vida pidiendo tener una hermana…

¡¿A qué fin?! ¡Hay que ser gilipollas!

Me tendría que haber pedido un iPhone.

Cuando nació, era tierna y esponjosa, pero no os “confuncieis”, lo que esa criatura diabólica echaba en los pañales era una bomba nuclear capaz de acabar con todo el país.

A medida que se hace mayor, te aparece el móvil dentro del váter, te hace un cuadro abstracto con los deberes, y lo peor es cuando intenta copiarte, y te la cargas.

Como mi madre se negaba a preguntarme la lección, decidí dibujarle a la manzana una carita y que ella me escuchase. Mi hermana me miró con cara extraña, sonrió y salió corriendo. Yo intuía que tramaba algo, y cuando mi madre gritó mi nombre, ya no dudé que la había liado. Bajé a la cocina y los 3 pisos de fruta que estaban en el frutero tenían dibujadas caritas sonrientes, y una vez más… ¡Me la cargué!

Por fin cuando un día mi madre reñía a mi hermana, esta va y la salta:

-¡Hala, hija que te dé el aire!-

¿Y cómo no?

-¡Lucía se lo has mandado tú! ¡¿A que sí?!

Otra vez bronca para mí ¿Qué raro?

No se podía creer que esa frase saliera de una boca tan pequeña.

Este año no voy a cometer el mismo error,  me pido el iPhone y que la descambien.

 

¡Muchas gracias! ¡Hasta pronto!

 

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