Archivo del sitio

Crucero aterrador

Yo era un niño de 12  años que iba  con mis compañero de clase en un crucero que iba por Londres (Reino Unido), cuando de repente un helicóptero aterrizó en el barco y de él bajaron 20 hombres encapuchados, con pistolas para aterrorizar a la gente.

Yo estaba durmiendo en ese momento, pero había un jaleo tan grande que me desperté

Salí a ver lo que estaba pasando, pero cuando vi a tres compañeros míos en el suelo desangrados salí corriendo y un encapuchado vino a por mí, pero yo eché un spring que ni Usaint Bolt habría pegado en sus mejores sueños. Me escondí en mi camarote debajo de la cama, donde también había compañeros míos. Juntos nos escondimos, no nos vieron y, cuando no había nadie, saltamos al agua y nadamos hasta Londres.

También allí había encapuchados, así que salimos corriendo hasta el muelle, donde robamos un barco. Salimos pitando, hasta que nos quedamos sin gasolina y llegamos a una isla donde ¡no había nadie! Allí no pasaban barcos ni nada, estábamos perdidos, pero mejor que estar muertos. Fuimos en busca de comida y gente.

Pasaron 6 años hasta que pasó alguien. Todos ya teníamos 18 años y llegamos a Santoña que también era una isla, pero donde habitaba gente, pero yo no vuelvo a ir en barco.

FIN.

Anuncios

Los piratas

¡Hola! Me llamo Lucía.

Un día yo estaba en mi barco con mi tripulación, cuando otro barco pirata se puso a atacarnos. Le ordené a mi mejor ayudante, llamado Álvaro, que ordenase a la tripulación defenderse. Derribamos al otro barco pirata. Después es cuando me di cuenta de que era una trampa, pero era demasiado tarde. De repente, aparecieron dos barcos piratas, los de mi enemigo llamado “el temido”, por ser el capitán más cruel de lo mares.

Hace tiempo tuve una batalla con él, nos destruimos casi todo lo que teníamos y unos pocos como yo pudimos escapar, creyendo que él había muerte, ahora él querrá venganza. Lo que no entiendo es cómo ha conseguido los dos mejores barcos que haya visto yo.

Los dos barcos enemigos eran mucho mejor que mi barco, por eso decidimos huir. Cuando estábamos huyendo, un tercer barco apareció en la proa,  enfrente de nosotros. Destruyó las velas de nuestro barco a cañonazos y los dos barcos que teníamos detrás mandaron nuestro barco a pique.

Vi a muchos marineros de mi tripulación, ser esclavos ahora de los enemigos. Cuando estaba en el mar nadando tuve una precipitada idea, subí al barco donde estaban de esclavos los marineros, es decir, donde se encontraba mi enemigo. Me escondí en un barril y por la noche salí del barril y fui al camarote donde estaba mi enemigo. Llegué a la puerta del camarote despistando a los guardias y me dispuse a entrar (pensé que si atacaba a su capitán las cosas serían más fáciles). Cuando fui a entrar al camarote un guardia apareció por detrás y me atacó con su espada. Por suerte lo pude esquivar y fue cuando le pude ver la cara, era Franklin pata de palo, el mejor ayudante del capitán más temido de todos los mares. En un segundo llegó la tripulación y su capitán salió del camarote. Me encerraron en una celda quitándome todas mis pertenencias.

A la mañana siguiente los guardianes iban a llevarme donde estaba su capitán. Tras una lucha con los guardianes conseguí abatirlos. Cuando iba a salir de aquel lugar escuché una voz. Me dirigí hacia ella y me encontré con un prisionero. Me costó confiar en él, pero le liberé y él a cambio me ayudaría. Todos los piratas de mi tripulación que habían sobrevivido a los ataques estaban en las mazmorras, pero ir a ellas era imposible sin ser visto, porque tenían que pasar por el centro del barco y allí acceder por unas escaleras.

Mi aliado llamado Max y yo fuimos a la celdas, pero era imposible de llegar sin ser visto. Entonces nos tiramos al mar y al rato un barco extraño nos recogió. Yo le pregunté a Max:

-¿Qué está pasando?¿ De quién es este barco?-dije asombrada.

-Yo en realidad soy el rey de Hyrule, una isla pequeña, mi padre fue matado por los piratas y yo tuve que ser el rey. Los piratas me capturaron por sorpresa. Enseguida llegaremos a Hyrule -dijo Max.

-¡Te ayudaré a vengarte de los piratas!- le dije convencida.

Cuando llegamos a la isla, sus tropas nos recibieron dando un banquete. Después de la fiesta del día anterior toda la gente nos ayudó aportando todo lo que tenían. Cuando teníamos todo preparado fuimos a atacarles.

La guerra fue intensa y muy dura. Estuvimos una hora luchando y demostramos que éramos superiores a ellos. Casi no nos quedaban tropas cuando solo nos quedaba derrumbar al mejor barco. Controlé para tirar una bala de cañón contra la puerta de los esclavos.  Derrumbé la puerta y todos salieron con ganas de venganza. Derrotamos a los que quedaban y atacamos a su capitán y a su mejor ayudante, fueron nuestros esclavos para siempre y fuimos los mejores de todos los mares…

El mosquito Stan

Había una vez en una planta del limón unos mosquitos que aguantaban todo lo que se le pusiese por delante, pero había uno que era torpe, tímido  y asustadizo; hasta sus padres y hermanos solían murmurar cada vez que cometía un error.

Un día, Stan tomó una decisión. Decidió abandonar la Planta del Limón y salir a descubrir el mundo. De madrugada, mientras todos dormían, se marchó. Voló durante dos horas, hasta que llegó a un puerto y eligió viajar en un barco que tenía un olor a pescado podrido. Cuando el barco zarpó, Stan se acordó de sus padres y se echó a llorar, pero luego pensó que tenía que ser fuerte, para eso se marchó de casa.

Su viaje estuvo lleno de peligros, como fuertes temporales … Cuando se quedó con las patas pegadas en un dulce de leche, el cual se iban a comer los marineros, pero siempre se las arreglaba para salir de los peligros. También se quedó atrapado en la tela de una araña, pero demostrando una fuerza que ni él se imaginaba, logró salir de allí.

Cuando el barco llegó al puerto Inglés de Liverpool, Stan bajó del barco y decidió ver la ciudad, y vio sitios inceíbles. Mientras tanto, los vecinos de la Planta del Limón, en especial sus padres y hermanos de Stan, no pasaban un día sin recordarle, sobre todo por murmurar del él.

– ¿Dónde estará? ¡Qué injustos fuimos!- decían todos los habitantes  la planta del limón.

Hasta que una noche sucedió algo increíble. Todos los bichos del vencidario se trasladaron al bar Duly para ver un partido entre Argentina e Ingleterra. En el segundo tiempo del partido el árbitro pitó penalti a favor de los ingleses. Los insectos se pusieron más cerca de la tele sobre la cabeza de un calvo. Un jugador inglés iba a chutar penalti, el portero estaba muy nervioso, los segundos pasaban lentamenete, la pantalla mostró un primer plano del jugador inglés …

-¡Stan!- gritó una mosca señalando la pantalla.

Stan, estaba sobre la mejilla del jugador inglés esperando a que el árbitro ordenara lanzar el penalti.

-¡Pero si va …!- dijo el hermano mayor de Stan

No llegó a decir “picarlos”. Cuando el árbitro hizo sonar el silbato, cuando el jugador estaba a punto de chutar, fue cuando Stan clavó su aguijón en la mejila de el jugador. El delantero falló el penalti al sorprenderse, el delantero se dio en la cara matando a Stan. Los insectos salieron del bar sin interesarles cómo iba a acabar el partido. Al regresar a la planta del limón se echaron a dormir pero no pudieron dormir pensando en el pobre Stan.

Una historia para llorar.

Hola soy Julia y os voy a contar una historia que me pasó el 1977. Yo estaba con mi padre, Pedro, y estábamos en el banco a punto de sacar nuestros ahorros para ir de viaje a casa de los padres de mi padre. Cuando de repente vino un chico, nos regaló dos billetes para ir de crucero, al parecer su novia le había dejado justo el día de su aniversario, y le había comprados dos billetes para ir de crucero, y no le dejaban devolverlo.

Eso fue lo mejor, ya que a mí no me apetecía ir mucho a casa de mis  abuelos, y además era muy caro, y con este viaje no tendríamos que sacar dinero porque en el billete ponía “todo incluido”. Así que este año íbamos a ahorrar muchísimo dinero. Después fuimos a la oficina de correos a mandar un telegrama a los abuelos para decir que nos había surgido algo importante y no podíamos ir a visitarles.  Más tarde fuimos a casa después de comprar el pan.

Después de comer hicimos la maleta para  ir al crucero que salía al día siguiente sobre las 11. Luego mi padre me dijo que me fuera a dormir porque era tarde y mañana había que madrugar, pero…  Yo no tenía nada de sueño, y estaba muy nerviosa. Nunca había ido en un barco y después de lo que pasó con  aquel barco llamado Titanic, estaba aterrada.

Esa noche no dormí ni un instante. Justo cuando me estaba quedando dormida, mi padre me vino a despertar para prepararme, pero yo le conté que tenía miedo y me dijo que no pasaba nada, que estuviera tranquila. A las 10 en punto sonó el timbre y era el chófer que nos iba a llevar al puerto.

Aquel barco era impresionante. Cuando íbamos a embarcar me paré en seco, y le dije a mi padre que no podía subir, y mi padre me contó una de sus viejas historias de niño, así que me convenció y subí. Aquello era algo enorme y precioso de muebles rústicos. Nuestro camarote era fantástico.

Pero cuando estábamos almorzando, se oyeron unos ruidos y luego todo empezó, a moverse como si hubiera un terremoto. En el barco entraba agua, y la gente gritaba, las entradas estaban ocupadas por todos los pasajeros. La gente empezó a sacar los botes salvavidas, pero solo podían subir niños y mujeres, mi padre la dijo que me subiera, que a él no le pasara nada. Me subí y mi padre intentó subirse a un barco como si no le vieran, pero un hombre lo descubrió y lo tiró al agua. 

Mi padre debió morir por hipotermia. Yo lo esperé años, pero mi padre nunca volvió.

Aventuranzas.

Sucede: En Los Corrales de Buelna, Santoña y Sanfelices

Personajes: Laura y Alejandra.

Una vez, Laura y Alejandra se conocieron por Skype por su  gran amigo Jonathan. Un día cualquiera Alejandra vino a donde vivía Laura y jugaron con todos los amigos de Laura y así rieron mucho, cuando Alejandra volvió se prometió ir a Corrales para verla, pedía y pedía ir a Corrales a su madre que la llevara pero la respuesta siempre era

-¡No!

Hasta que un día la madre le propuso después de que tanto insistiera Laura que si sacaba buenas notas la llevaba a Corrales. Laura llena de alegría y salero fue a decírselo a  Alejandra y Alejandra le dijo que se podía quedar desde el 31 de octubre (Halloween ) hasta el 2 de noviembre en su casa. Rápido Laura y Alejandra se lo fueron a confirmar a los padres. Al día siguiente las dieron las notas y sacaron bienes y notables, ese mismo día fue Laura a Corrales  yendo para verla pero se perdió con el coche. Después de una hora llegó y llamó a Alejandra para que la vaya a buscarla y quedaron en una tienda de ropa que vio Laura, pero Laura -curiosa- se fue de donde quedó con Alejandra.

Tras un rato caminando se encontró con Mario pero como ella estaba enfadada con él y él con ella ni se saludaron, pasaron de largo, Laura sabía que algún día lo arreglarían y siguió caminando a todo esto Laura iba disfrazada porque era Halloween y como iba de algo no muy común la gente se la quedaba mirando pero a ella no le importaba, no tenía vergüenza,  hasta que se encontró con Miguel, el  chico que le gusta. Cuando le vio Laura echó a correr, parecía que estaba esperando a alguien de sus amiguitos también ella sabia que  la había visto correr pero paso de ello, después de un rato empezó a oír  el tono de su móvil ¡Alejandra le estaba llamando! Laura rápidamente la cogió y se lo explico todo, volvieron a quedar en un sitio que no conocía Laura  así que tuvo que ir preguntando a la gente para llegar cuando llego vio a Alejandra apoyada en una pared y Laura salio corriendo a darla una abrazo muy feliz pero ahí estaba Miguel con sus amigos incluyendo a Mario, Alejandra claramente la arrastro allí para saludar pero ella simplemente se quedo callada hasta que Laura le dijo algo en bajo al oído a Alejandra y Alejandra se despidió y se fueron para Sanfelices un pueblo de al lado de Corrales que es donde vivía Alejandra. Fueron arreglándose para Haloween, después de que terminaran salieron a hacer truco o trato y se encontraron con Marta y fueron las 3 al final, estar con ellas hacia que Laura se olvidase de lo de Miguel y Mario así que cuando acabaron comieron las chuches se despidieron y fueron a dormir las 3 y se despertaron con dolor de tripa.

Aventuranzas.

En un viaje a Atenas, llegamos sobre las 2:00 de la mañana. Ese día ya estábamos muy cansados, así que nos fuimos a dormir.

A la mañana siguiente, nos vestimos y nos fuimos a conocer Atenas. Serían las 3:30  y pasamos a ver un templo que había, cuando vi algo que no era normal, era algo brillante. Me acerqué y vi que era….¡el Escarabajo de Horus!, lo cogí y lo guardé en el bolsillo. Nada más llegar al hotel, los policías estaban allí, nos chequearon y descubrieron lo que buscaban, el escarabajo. No les gustó mucho que lo tuviéramos nosotros. Nos apresaron pero conseguimos escapar. Estuvimos escondiéndonos hasta las fronteras de Roma. Allí cogimos un barco a Santoña. Menos mal que la policía española no lo sabe. Os aseguro que no volveremos a Grecia.

Aventuranzas

Los secretos de la magia (versión de El valle de los lobos y Fenris el elfo)

Érase una vez en chico llamado Ares, que vivía en el Reino de los Elfos. Este chico tenía una diferencia, que cada noche de plenilunio se transformaba en un lobo. Al saberlo todo el reino, le echaron de allí. Él estaba vagando por el mundo cuando un día se encontró un hombre que sabía lo que le pasaba. Le propuso un trato que consistía en que el hombre le ayudaría a controlarlo y él tendría que defenderle de los lobos que le perseguían por una maldición al haber matado a su antigua maestra que le enseñó toda la magia que él sabía.

Más tarde llegó una niña llamada Gina que tenía un amigo imaginario, no tan imaginario como pensaban, ya que era un espíritu que podía ver solo Gina, al haber nacido una Jan-Shiway.

Gina se enteró después de un tiempo de lo que le pasaba a Ares, e intenta ayudarle. A la vez, Ares también intenta ayudarla en un objetivo que tenía Gina que era encontrar al unicornio, para coger su cuerno y que no caiga en malas manos.

Acaban encontrando al unicornio y aparece el Maestro (el hombre que se llevó a Ares. Se enfrenta con todos ellos y terminan perdiendo. Pero de repente Greta, la cocinera, habla extraño y lo que pasaba era que el espíritu de la maga que traicionó el Maestro al principio, había vuelto a por su venganza.

Al fin ganaron, pero el Maestro se escapa y se lleva consigo al amigo imaginario de Gina.

Volvieron a por él, y le dijo a Gina que liberaría a su amigo si ella se dejaba hacer un hechizo de esclavitud. Ella acepta y él lo libera, entonces Gina, al ser una Jan-Shiway, se fue al mundo de los muertos, liberándose del hechizo, volviendo más tarde. Lucharon otra vez y el Maestro acaba perdiendo.

Gina se hace Archimaga, es decir una de las mejores magas, y Maestra de la escuela.

El tesoro perdido

Había una vez un niño que viajaba con sus padres en barco. Cuando iban navegando el barco se rompió y ellos cayeron al agua y aparecieron en una isla en la que no había nada más que selva. El niño despertó a sus padres y fueron en busca de ayuda y algo para comer. Pescaron unas truchas y el niño pescó una botella con un mapa y se preguntó:

-¿Qué abrá dentro?-Y lo abrió

Se lo enseñó a sus padres y en el mapa ponía:

-5 pasos a la derecha, 20 a la izquierda, hay dos caminos uno te lleva a la casa de un monstruo y el otro te lleva al tesoro-

Entonces los padres y el hijo estuvieron pensando por cuál ir y decidieron ir por el camino de la izquierda, que era el que llevaba a el tesoro. Tras andar un buen rato encontraron una flecha en una piedra que señalaba a la derecha, los padres y el niño se dirijieron donde marcaba la flecha. Recorrieron la isla entera pero ellos no leyeron una parte de el mapa que ponía:

-En el camino no está la X la tenéis que buscar-

Ellos encontraron una pala y se pusieron a excavar por todos los sitios hasta que el niño tocó algo metálico y dijo:

-Mamá, papá he encontrado algo- Los padres fueron a todo correr y se pusieron a excavar.

Encontraron una lámpara mágica que la frotaron y salió un genio que decía:

-Os puedo conceder un deseo solo no lo malgastes-

Entonces el niño dijó:

-Deseo tener el barco arreglado y poder volver a casa-

El genio se lo concedió y todos se fueron felices.

FIN

Aventuranzas: El enfado de los cuatro elementos

Hace mucho tiempo los cuatro elementos se enfadaron y se fueron a sitios distinto más allá de la Tierra, eso provocó el caos total en la Tierra. Un hombre que lo vio todo buscó a los cuatro elementos y los llevó de nuevo a la Tierra, allí les explico que sin ellos había caos, pero seguían enfadados. El hombre le pidió a Dios que les diera un lugar donde vivir y Dios hizo los volcanes para el fuego, los ríos, mares, y lagos para el agua, la tierra para la tierra y el cielo para el aire y así nunca más se pelearon ni enfadaron.

El equipo “A”

El relato sucede en la ciudad de Calzonsity. Éramos Rodrigo, Diego, Dani y yo. Éramos el equipo A. Rodrigo era MA, Diego era Muldoc, Dani era Aníbal y yo era Fénix el más guapo. Una vez estábamos en Venezuela y nos disponíamos a robar un avión porque nos estaba atacando el ejército Venezolano tuvimos que defendernos con nuestras metralletas mientras que Muldoc arrancaba el avión.

Lo malo era MA, que no quería subirse al avión y le tuvimos que hipnotizar. Nos fuimos a Australia con la mercancía que eran las metralletas. Nos encontramos a una banda de terroristas, nos querían destruir, pero nosotros éramos muy listos y muy fuertes. Así que luchamos con bombas, dinamita y armas. Rodrigo que era MA pegó puñetazos a todos los terroristas hasta que no pudieron más. Fénix que era yo até a los terroristas y fui el que les detuvo con todas las metralletas. Diego, que era Muldoc,  fue con el helicóptero para llevarles a la cárcel y Dani que era Aníbal fue el que dirigió el plan.

Al final nos enteramos de que los terroristas eran mandados por un consejo de los jefes que nos querían matar. Y Calzonsity fue libre y pagamos todos los gastos de lo que rompimos en la ciudad.


 

A %d blogueros les gusta esto: