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El Flautista de Wall Street

EL FLAUTISTA DE WALL STREET.

 

Este mundo al que llamamos Tierra está lleno de banqueros avariciosos y políticos corruptos, que hacen todo lo posible para conseguir dinero, por ejemplo, engañar a la gente, transferir cantidades de manera ilegal y muchas otras más.

El alcalde de Nueva York tiene en su bonita ciudad una de las calles más poblada de bancos en el mundo. Él está harto de todos los constantes líos que suceden en todos y cada uno de ellos. Está claro que necesita ayuda y por eso se llamó al increíble flautista que, después de está gran historia pasará a llamarse El Flautista de Wall Streat.

(Llamada telefónica entre el alcalde y el increíble flautista)

Alcalde– Hola, eres el llamado increíble flautista.
Flautista-Sí, soy yo, ¿necesitas mi ayuda?
Alcalde– Sí. Tengo unos problemillas con los banqueros de mi ciudad y los políticos…
Flautista– Vale, no diga más, mañana mismo me presento en Nueva York.
Alcalde– Muchísimas gracias.

Al día siguiente el flautista se presentó en el ayuntamiento en busca del alcade. Al encontrarse, el alcalde le ofreció una bolsa de 1.000$, pero el flautista la rechazó. El alcalde, sorprendido, le contó los problemas que tenía y el flautista prometío que en 3 días se solucionarían todos los problemas que tenía.

El flautista empezó a hacer su trabajo. Para ello necesita su flauta mágica. El alcalde se preguntaba: ¿El sonido de la flauta atraerá a los banqueros…? Su respuesta se respondió nada más empezar a tocar la flauta. Cada sonido, lanzaba un billete y cuanto más agudo era el sonido más salían. Poco a poco fue tocando por toda la calle con el alcalde alucinado detrás de él. Poco a poco se fueron amontonando banqueros y más banqueros. Da la casualidad que aunque no era un banquero el alcalde también siguió al flautista…

En 3 horas de había recorrido toda la ciudad y ya no quedaban más banqueros. En realidad se había recorrido toda la ciudad menos las zonas pobres como Bronx o Brooklyn. Al llegar a esos lugares la cara de felicidad de los banqueros se les quitó de repente. Solo encontraron gente medio desnuda, sin comida y sin casa o simplemente con mantas. Algún banquero reconoció a amigos de la infancia que no habían tenido tanta suerte como todos los que estaban allí. En un “tiempo récord” un baño de lágrimas llenó toda la calle del Bronx. El flautista esperaba algo que lo podía cambiar todo, pero en esta calle no iba a suceder.

Más tarde llegaron a Brooklyn, y lo mismo sucedió. El flautista no estaba muy convencido de encontrar lo que quería, pero al final de la calle llegaron al puente de Brooklyn, donde los banqueros se dieron cuenta de que la gente no solo vive bajo los puentes en las películas. Parecía que se habían dado cuenta de la razón por la que el flautista estaba allí con ellos. Minutos después en flautista encontró lo que buscaba.

Banquero- Oye flautista
Flautista– Dime…
Banquero– ¿Podemos repartir el dinero que hemos estado cogiendo y ayudar a estas pobres personas?
Flautista– Ja, ja, lo estaba esperando, ¡Adelante!

Al día siguiente Nueva York parecía mejor gracias al trabajo de El Flautista de Wall Streat.

 

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