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Diálogo teatral: Keepler con pelo

(La madre la miró asombrada, notaba algo extraño en ella, como si comenzara a tener más pelo de lo debido)

Keepler. Mamá, noto algo extraño. Como si me apareciera más pelo, no entiendo nada…

La madre. Ya no tendrás cáncer, yo, yo…

(Keepler se acerca a ella y la coge de las manos con gesto de que se tranquilice)

Keepler. Mamá, solo mírame. Ya no tenemos que preocuparnos de nada, aquellas preocupaciones desaparecieron. Ahora vuelvo a ser la misma niña de antes, aquella que sonreía antes de tenerlo, piénsalo, ya no vuelvo a tener aquella enfermedad horrible que ni he de pronunciarla. Ya nadie pensará que moriré. Ahora solo tenemos que estar más unidas que siempre, más aún. Ya no me sentiré mal.

La madre. (La mira disimuladamente) Mañana iremos al hospital  a ver los resultados de la última vez.

(Transcurre un día .. 

09:30 de la mañana, se guarda un silencio profundo en el coche. Llegan al hospital y aún no se rompe el silencio. Se dirigen a recoger los resultados. Pero antes, la doctora la mira con cara de preocupación.)

Doctora. Señora, le tengo que comunicar que todo fue una falsa alarma, tan solo era causa del estrés .. Sentimos la confusión ..

Diálogo teatral de Paula y Laura

Diálogo teatral de Óscar y Enrique

DIÁLOGO TEATRAL

Érase una vez, un soleado día, Pulgarcito paseaba tranquilamente cuando se encontró al lobo;

 

Lobo: Buenos días Pulgarcito

Pulgarcito: Buenas lobo, ¿qué estás tramando?, nunca has sido amable conmigo.

Lobo: Bueno … ahora que lo dices quería pedirte un pequeño favor.

Pulgarcito: ¿De qué se trata?

Lobo: Esta tarde vienes a mi casa a merendar y te lo cuento todo.

Pulgarcito: Está bien, nos vemos esta tarde en tu casa.

 

En casa del lobo;

 

Lobo: Pulgarcito, necesito que me ayudes a conquistar a una hermosa gigante.

Pulgarcito: ¿Tienes algún plan pensado?

Lobo: Sí, he pensado que podrías convertirte en un hermoso gigante.

Pulgarcito: ¿Para qué?

Lobo: Para poderla traer hasta aquí. Pero tendrías que hacerte pasar por un gigante ciudadano de esa ciudad, que quiere comprar una casa allí. La paras y la preguntas que si sabe dónde hay una inmobiliaria, y ella te contestará que ella casualmente es agente inmobiliaria.

Pulgarcito: El plan está bien,  ¿pero cómo sabes que ella me contestará eso?

Lobo: Porque la estuve espiando durante un tiempo.

Pulgarcito: Todavía no he entendido cómo un lobo se puede enamorar de una gigante, pero si insistes te ayudaré, a cambio yo quiero ser tan fuerte como tú.

Lobo: De acuerdo, ahora  voy a convertirte en un gigante, ¿estás preparado?

Pulgarcito: Sí.

Lobo: Tómate esta pócima y en uno segundos te convertirás en un apuesto gigante.

Pulgarcito: Oh, ha funcionado ¡Ya soy gigante!

Lobo: Bien, ya estás preparado. Sube por esa enredadera, y llegarás al mundo de los gigantes.

 

En el mundo de los gigantes;

 

Pulgarcito va andando, y después de un rato se encuentra a Margarita, la para:

 

Pulgarcito: ¡Hola, buenas! ¿Usted sabe si hay por aquí cerca una inmobiliaria?

Margarita: Oh! Casualmente yo soy agente inmobiliaria, ¿qué está buscando?

Pulgarcito: Busco una casa sencilla, barata.

Margarita: Si quieres, ¡podemos quedar esta tarde en la Tropicana para ver algunas casas!, ¿te parece bien a las 18:00?

Pulgarcito: Sí, allí nos vemos.

 

Tras unas horas. En la cafetería;

 

Margarita: He traído mi I Phone para enseñarte las casas.

Pulgarcito: No se, están todas bien… Pero ninguna me convence.

 

Tras un rato mirando a Margarita Pulgarcito notó algo raro en ella, se estaba enamorando de él. Pulgarcito inmediatamente puso excusas para salir de allí.

 

Pulgarcito: Me tengo que marchar, se está haciendo tarde.

Margarita: Pulgarcito, llévame contigo.

Pulgarcito: Vámonos pero yo vivo muy lejos de aquí.

 

En el bosque de los elfos;

 

Pulgarcito: Margarita espera un momento, enseguida vengo.

Margarita: Aquí te espero.

 

En la casa del lobo;

 

Pulgarcito: Lobo, hay un problema, Margarita se ha enamorado de mí.

Lobo: No hay tiempo. Nos cambiaremos de cuerpos, así tú podrás ser fuerte como querías y yo podré estar con Margarita.

 

Se cambiaron de cuerpos y los tres vivieron felices para siempre.

 

 

Ane Trinidad Fuentes y Somia Nadif, 2ºA

Diálogo teatral

(No apto para personas que no sepan jugar al mus)

4 abuelos en una partida de mus.

Luis – Paco, ¿qué hiciste el otro día en la final?

Paco – Gané, gané, sí, sí, 4-0

(Entran por la puerta la otra pareja)

Manolo – Paco, que malo eres, ¿cómo te pudieron eliminar en la primera ronda?

Luis – ¿Cómo que te eliminaron? ¿No ganaste?

Paco – (Le dice a Luis al escucho) En el torneo de la play, que no la controlo mucho.

Fermín – ¿Qué, empezamos?

Manolo – Ya te vale, mira que tuviste la pequeña a tiro.

(Luis se extraña)

Paco – (Le vuelve a decir al escucho) Se refiere a Messi, que cómo es pequeño… Y estaba en buena posición de tiro…

Empiezan a jugar y en una ronda…

Manolo – Mira, Luis, esto le pasó a Paco el otro día. Le metieron 3, y cómo tenía peor juego, perdió la partida.

Luis – Espera, espera, espera

Paco – (Le vuelve a decir al escucho) Sí, es que me metieron 3 goles, y cómo el rival era mejor que yo, y no jugué bien, perdí la partida.

(En la partida al mus van 5-3 ganando Luis y Paco, juegan al que llegue a 6)

Fermín – Manolo atento, que nos ganan.

Manolo – Tranquilo, que tengo una estrategia infalible.

Luis – Paco, ahora más que nunca tienes que jugar mejor que en el torneo para acabar de una vez por todas con estos, si lo haces, seguro que les ganamos.

Manolo – Eso no será difícil

Luis – Bueno, tuvo que jugar bien para ganar.

Manolo – Qué va, si le eliminaron en la primera ronda.

Paco – Bueno… heee… heeeee…. Me están llamando, me tengo que ir.

Manolo  Bueno, parece que hemos ganado por retirada.

Manolo – Vite Fermín que fácil.

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