Archivo del sitio

La Fuente del Diablo

Un día normal, en una tarde normal. Yo salí a buscar agua a la que ahora llamamos Fuente del Diablo, cuando salí a buscar agua la fuente no se llamaba así.

Todo empezó cuando fui a buscar agua a aquella fuente, en un momento el agua paró de fluir y yo noté tres pinchazos metálicos en mi espalda. Giré un poco la cabeza y ahí estaba pinchándome con su tridente el mismísimo diablo, solo se oía el castañeteo de mis dientes.

Sabía que si me quedaba quieto iba a morir así que hice algo que ni siquiera el diablo se esperaba: cogí el bidón y le di un golpe con él en toda la cara. Huí de esa fuente para siempre y le dije a la policía que la demolieran.

Ahora la fuente está rota pero yo sigo recordando aquel día como si fuera ayer. Una pregunta ronda en mi cabeza: “¿Dónde estará el diablo ahora?”

 

 

CONTINUARA……….

La extinción de la humanidad

Campesino Hannibal

Cuentan los pocos habitantes que quedan en el pueblo noruego que lo que pasó cambiaría sus vidas para el resto de sus vidas.

Era una humilde familia que vivía cerca de una granja, muchos vecinos de alrededor decían que por la noche se escuchaba a gente gritar incluso llorar. No se sabía quién  hacía esos ruidos, pero lo que si se sabía es de dónde procedían. De aquella granja abandonada. Un grupo de investigadores fueron por la noche a investigar, la policía al día siguiente recoge los cuerpos  descuartizados del investigador y su grupo. Yo, como soy muy curioso y me gusta mucho investigar, decidí ir a investigar la casa lo que me encontré no lo olvidaré nunca. Cuerpos descuartizados, sangre, … Entre llantos de una nueva víctima sin piernas me fui de aquel lugar. No volví aquel lugar. Todavía si vas a aquella granja te puedes dar un buen susto.

 

La casa abandonada

Hace mucho tiempo, en un lugar muy lejano, había una casa abandonada a la que nunca nadie se había atrevido a entrar. Tenía un tejado negro, a saber por qué, unas ventanas que apenas se veían, y las que se veían, estaban destrozadas, la puerta estaba siempre cerrada, y la fachada tenía un color muy raro, un color que nadie conocía.

Todo el mundo decía que había algo raro en esa casa, nadie sabía el que pero algo había. A Sara le llamaba mucho la atención. Sara tenía 13 años, era una niña normal y corriente, sacaba buenas notas y la encantaba jugar con sus amigas.

Siempre, después del colegio todas las niñas iban directas a casa. Pero un día, Sara y sus amigas decidieron dar un paseo antes de ir a casa. Iban de camino al parque, y pasaron por al lado de la casa abandonada.

-Mirad, es la casa abandonada a la que tanto teme todo el mundo, dicen que hay algo malo ahí dentro. ¿No tenéis tanta curiosidad, que hasta entraríais dentro? – dijo Sara.

-La verdad es que algo de curiosidad sí tengo, pero da mucho miedo… – dijo una de las amigas de Sara.

De repente vieron que una de las persianas de la casa se subía y se volvía bajar rápidamente.

-¿Que ha sido eso? – dijo asustada una de las niñas.

-No lo sé, pero yo quiero entrar ahí y averiguarlo. Chicas, ¿entramos?- dijo Sara

-¡Ni hablar!- dijeron a la vez todas sus amigas.

-Venga, solo un momentito y nos vamos – suplicó Sara.

Las niñas accedieron a entrar solo cinco minutos. La puerta de la valla que la rodeaba estaba abierta. Al entrar al enorme jardín de la casa volvieron a ver moverse algo en las ventanas, las niñas se asustaron, pero siguieron hacia delante. La puerta de la casa era muy vieja y antes de que Sara la tocara se abrió sola. Cuando Sara estaba dentro miró hacia atrás y vio a sus amigas corriendo hacia sus casas, antes de que Sara pudiera correr tras ellas la puerta se cerró. Rápidamente Sara intentó abrir la puerta, pero estaba cerrada. Después de un rato intentando abrir la puerta Sara decidió ir a echar un vistazo a la casa. En la planta baja todo parecía estar bien, de momento todo era normal. Al subir por las escaleras le pareció oír ruidos extraños arriba. Allí estaban las habitaciones. Entró a una bonita habitación, la pared era rosa y estaba llena de muñecas. Sara se quedó observando las muñecas, de repente se dio cuenta de que las muñecas estaban rotas, a todas las pasaba algo, a unas les faltaban los brazos, a otras las piernas, la cabeza…

El corazón de Sara se paró durante unos segundos, cuando se volvió a poner en marcha y se disponía a salir de la habitación…

-¿No te ha gustado mi habitación? – dijo una voz detrás de ella.

Sara miró hacia atrás aterrorizada y vio un niña de pie. De repente la niña se abalanzó sobre ella y las dos cayeron en la cama. Lo último que Sara vio fue la cara pálida de la niña encima suyo.

Y ahora cada vez que alguien pasa por la noche al lado de la casa se oye al espíritu de Sara pidiendo que alguien la saque de ahí.

 

EL LAGO DE LOS GATOS

Cuentan las leyendas más legendarias que las leyendas no son leyendas si el héroe no acaba muerto, pero esta historia no es del todo así.Un verano del año 1666 una familia de  ocho hijos fue a pasar las vacaciones en una casa al  lado de un lago abandonado solo habitado por muy pequeños barcos naufragados. Los primeros días fueron normales hasta que una noche el sonido de una barca que provenía del lago  atormentaba a la familia.

Entonces en ese momento el hermano mediano decidió baja y mirar por la mirilla pero él no sabía que esa iba a ser la peor elección de su vida. Nada más asomarse a la mirilla recibió una balazo en el ojo, su familia al oír el ruido bajaron y lo ayudaron. Todos tenían mucho miedo y no sabían que hacer pero se decidieron a abrir la puerta pero al hacerlo solo apareció un gato tuerto. Todos volvieron a sus respectivas habitaciones. Pasó la noche pero esa sería la última para uno de la familia.

Por la mañana, cuando dos hermanos fueron al baño, se encontraron a unos de sus hermanos sin una pierna pero vivo. lo llevaron a la cocina para que lo viesen todo el mundo y lo curaran, ya ahí  todos estaban de acuerdo en salir de esa fantasmagórica casa cuanto antes. Cuando abrieron un cajón para coger una venda apareció un gato falto de una pierna. la familia empezaba a extrañarse.Pasaron las noches y algunos de los hermanos decidieron suicidarse pero el padre, la madre, hermano mayor y la segunda más mayor decidieron pelear por sus vidas. Se dividieron en dos grupos. Los padres y los dos hermanos pasaron unas horas intentando encontrar la solución pero uno de los hermanos se había perdido y decidieron buscarlo; Cuando ya llevaban dos horas buscando, al entrar en una habitación, se encontraron con un gato muerto lo que significaba que…

Al final todos se dieron cuenta que sus hermanos fallecidos estaban en un cuadro del salón. Se dieron la vuelta y salieron corriendo de la sala pero al abrir la puerta se dieron cuenta de que esa casa no tenía salida… Nadie sabe cómo acabaron los pocos miembros  de la familia que seguían con vida pero lo que sí se sabe es que los gatos de esa eran el espejo de las personas que las habitaban.

 

La casa abandonada

Era Halloween y dos amigos Paula y pedro se fueron a pedir gominolas por las casas cuando fueron a una casa y de lejos vieron una mansión. Pensaron que los dueños tendrían gominolas y entonces aquellos pobres niños no sabían lo que se avecinaba los niños: llamaron a la puerta y cuando llamaban se abrió la puerta sola. Los niños entraron, se oían voces; entonces los niños subieron, entraron en una habitación antigua de una niña cuando miraron hacia la ventana vieron a una niña en camisón y con el pelo alborotado. La niña les dijo que nunca conseguirían salir de esa mansión. Entonces los niños corrieron hacia la puerta intentaron abrirla pero estaba cerrada. La niña se los quedó para toda la eternidad. Aquel Halloween fue el peor para Paula y Pedro.

El hotel encantado

Érase una vez tres estudiantes  que acabaron la universidad, ese verano  por vacaciones se fueron a un hotel. Muy  poca gente había estado en aquel hotel  porque se rumoreaba que dos veranos antes  había muerto una niña, en el ascensor estrangulada. Los estudiantes locos por pasar unas vacaciones no lo dieron importancia. Ellos se alojaban en la tercera planta y había hasta una sexta planta que nunca se había usado desde lo de aquella niña estrangulada en el ascensor. Pasaban los días y en aquel hotel no pasaba nada. Unas semanas antes de acabar las vacaciones se apostaron que quien sacaba el palo más pequeño subía  a la sexta planta.

Entonces el palo más pequeño le tocó a una estudiante rubia, ojos azules, ya sabéis la típica rubia tonta y  pija. Esa noche se dispuso a subir mientras que sus compañeros la esperaban en la habitación. Cuando llegó empezó andar por aquellos pasillos fríos  y deshabitados oyó una voz de una niña.

Entonces bajó a todo correr a su planta y le dijo a sus compañeros que había visto a la niña que murió en el ascensor. Los compañeros se empezaron a reír y no la creyeron.

Entonces ella le invitó a subir. Los 3 se dispusieron a subir.Una vez en la sexta planta empezaron a caminar por aquel pasillo y no oyeron nada. después de 5 minutos andando se dispusieron a entrar en aquel ascensor. después de que entraron le dieron a la planta más baja, bajando por el tercer piso, el ascensor se paró. Los 3 estudiantes cagados de miedo se pusieron a gritar diciendo “¡Voy a morir estrangulado!” No les hicieron caso. Después de 3 horas metidos ahí, empezaron a oír a una niña como si estuviera metida con ellos en el ascensor. Pasaron 2 horas y no se oía ni una mosca. Habían sido estrangulados como aquella niña.


El supermercado encantado

En una noche de Halloween normal, en un supermercado normal, a las doce de la noche, se oyeron gritos,  ¡era un fantasma! Todos salieron corriendo excepto un niño llamado Antonio. Antonio decidió quedarse para enfrentarse al fantasma, Antonio tenía 11 años pero aún así quería derrotar al fantasma para salvar Halloween, Antonio vio que cualquier golpe que hacía le atravesaba.

Antonio estaba agotado de tantos golpes que le había intentado dar, el fantasma aprovechó este momento para intentar robarle el cuerpo, pero Antonio tenía muy buenos reflejos y pudo escapar. Antonio leyó en un cuento que los fantasmas eran muy sensibles a la luz, así que cogió una linterna y fue donde el fantasma y encendió la linterna, el fantasma desapareció y todo volvió a la normalidad. Antonio había salvado Halloween.

El adivino y el espíritu del valle

Según cuentan los más ancianos del lugar, en un pueblo al sur de Extremadura que nadie sabe cómo se llama, rodeado por una cadena de montañas, pasaban cosas inexplicables: se moría gente solo por bañarse en el río , había tremendas sequías y fuertes inundaciones, había derrumbes de piedras de la montaña constantemente, y los animales de las montañas bajaban por las noches y entraban en las casas a comerse al ganado, y aunque los más grandes si se encontraban con alguna persona a su paso no dudaban en abalanzarse a por ella.

Un día llegó  un señor que vestía con harapos. Él decía que era un adivino pero nadie le hacía caso. Pidió un lugar para pasar la noche pero la gente creía que estaba loco y no le dejaron entrar en sus casas. Pasó la noche en una cueva en lo alto de la montaña. Al día siguiente cuando la gente salió de sus casas, se encontraron al adivino que estaba sentado en el suelo y tenía los restos de un halcón muerto en los brazos. El adivino le dijo al pueblo que lo habían obligado a comerse a ese pobre animal. También les predijo que ocurriría la mayor desgracia posible porque habían enfurecido al espíritu del valle.

Al caer la noche se oyeron unas voces muy graves que resonaron por todo el valle. Cuando la gente  se asomó por las ventana para ver quien hacía ese horrible ruido vieron una especie de niebla verde y en el interior había una figura sentada en el aire como si estuviese meditando.  El espíritu elevó las manos y una enorme grieta se abrió en el suelo. Después, el suelo empezó a temblar y las casas se derrumbaron. Nadie sabe cómo sucedió pero los supervivientes (un reducido número de personas) afirman que ocurrió de verdad.

La mala noche en la casa del lago

Érase un día, en verano,  una familia que deciden irse, de vacaciones, a la casa del  lago.  Al día siguiente el padre decide ir al pueblo a preguntarle a un vecino por qué no vive nadie alrededor de la casa del lago, que solo vive a tres kilómetros del pueblo.  El vecino se queda callado y se marcha de allí inmediatamente El padre va a casa extrañado.  Llega la noche y deciden acostarse pronto porque estaban muy cansados del viaje. 

El niño no se quería ir a la cama porque no tenía ganas de dormir el niño, se levanta a media noche y se sienta junto al lago, de repente sale un monstruo gigante del lago llamado, el monstruo del lago Ness. El niño comienza a gritar muy fuerte. Entonces con ese grito la familia se despierta y van corriendo donde el niño a ver qué pasaba.

Afortunadamente, el niño consiguió esquivar la boca del monstruo que quería comerle.  El padre se lleva a la familia de allí a su casa.  Al día siguiente llaman a los cazadores de monstruos, los cazadores lo cazan y desde entonces la gente comenzó a ir a vivir alrededor del lago.

 


A %d blogueros les gusta esto: