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LUCIALGA

Era una mañana de verano, brillaba el sol, así que decidí ir a pasear.
Iba caminando por el bosque cuando me encontré con Lucialga. Ella, que estaba al corriente de mi pésima situación económica me ofreció un sitio en su hogar. El trato se basaba en que yo trabajaría para ella, satisfaciendo sus necesidades, y, a cambio, ella me daría un techo bajo el que dormir y comida para alimentarme. Yo pensé que era una idea estupenda, y que por fin había algo de suerte en mi vida, así que sin pensarlo dos veces acepté el trato y la seguí hasta su casa.
Al entrar a su casa me extrañó la escasa decoración que tenía, apenas tenía muebles. En un principio llegué a la conclusión de que quizás no tuviera muebles para evitarse tener que limpiar el polvo que se acumula en estos.
Varias horas después de ordenar mis cosas en mi nueva habitación e instalarme, Lucialga me llamó desde el salón. Cuando llegué estaba sentada en una silla, pero la verdad no me extraña, en aquel lugar solo había sillas viejas y muebles desgastados, cosa que me extraño. Me dijo que tenía unas reglas y que pasase lo que pasase yo debería cumplirlas al pie de la letra. La primera norma era que jamás debía entrar en la cocina, ya que acababa de llegar y no se fiaba de que pudiera robar comida. La segunda norma era que no entrara en su habitación ya que era un sitio íntimo.
Cuando acabó de decirme el reglamento, me dijo que si trabaja bien al final del día me entregaría comida y bebida. Seguidamente me puse a ello, ya que quería mi recompensa.

Cuando acabé de limpiar, fui a reclamar mi recompensa pero ella se negó totalmente, añadiendo así que no había trabajado lo suficiente como para haberme ganado la comida y bebida prometida, que me tendría que esforzar más para obtenerla. A la mañana siguiente trabajé muy duro, dejando así las pocas fuerzas que me quedaban, ya que si no comía no podría resistir mucho tiempo más. Llevaba días sin llevarme bocado a la boca.
Cuando había acabado con toda la suciedad de aquella casa apenas me podía mantener en pie, estaba desfallecida, y no podía levantarme sin marearme. En ese momento estaba desesperada y decidí entrar en la cocina para coger algo de comida, pero cuando entré y abrí la nevera casi me desmayo, pero del susto… ¡No había nada!.
Lo primero que pasó por mi mente fue que Lucialga no confiaba en mí y había decidido esconder la comida en su habitación así que decidí ir.
Cuando abrí aquella puerta entré y para mi sorpresa al encender la luz me di cuenta de que allí no había nada, ni siquiera una cama. Fue entonces cuando entendí que Lucialga me había estado engañando todo este tiempo, que no tenía dinero ni siquiera para sí misma.
No tenía fuerzas para hacer nada nada, así que decidí salir a mendigar algo de comida. Un anciano muy amable me ofreció parte de su comida y bebida. Se lo agradecí y me fui a casa. Cuando llegué recogí todas mis cosas lo más rápido que pude y me marché tan lejos como me fue posible.
Ahí fue cuando entendí que no todo es lo que parece y que no tenemos que confiar en la primera persona que diga ser tu amigo.

Mi vida entre telares

Me llamo Sky y toda mi vida he soñado con ser modelo. Al  pricipio me parecía algo imposible y todo comenzó cuando conocí a un amigo de mi madre que grababa anuncios infantiles. Cuando aquello, yo tenía 15 años. Veía la “Fashion week” y se me salían los ojos soñaba con llevar esos vestido y ser como ellas; parecían tan elegantes y tan felices, pero me estoy adelantando mucho.

El amigo de mi madre llamado Robert me dijo que si quería ser la protagonista de uno de sus anuncios en el que tenía que desfilar con una nueva marca de ropa, nunca pensé que mi anuncio iba a ser tan popular ya que yo era desconocida para las cámaras. Pero dos meses después recibí una llamada. Yo ya había cumplido 16. Era mi tío que me llamaba para que pasara el verano en Francia, en concreto París. Yo ya sabía francés a la perfección ya que mi madre era francesa. Unas semanas despues de ir a Francia mi tío me organizó una cita con un representante de la marca “Channel”. El chico que vino vestía con todo lo de esa marca y comenzó a examinarme de arriba a abajo, me dijo que no daba la talla y yo me quedé tan horrorizada que el café que le estaba llevando aterrizó sobre sus zapatos “Channel” de unos 1000 euros:

-¡Perdón- exclamé

-¡Pero que has hecho !

Yo respondí:

– Lo-lo siento

Me acerqué a sus zapatos con una servilleta y él me dijo:

-¿Vas a limpiar mi “Channel con una sevilleta?

Me quedé anonadada cuando una chica de unos 38/40 años apareció delante de mí. Ella mi dijo que daba el perfíl perfectamente y que no me preocupara.

Me llevaron a Estados Unidos y conocí a mucha gente, pero el mundo que creía que era de mis sueños no era nada mas que dinero negro y drogras. En cuanto engordabas un 1 kg  te marginaban e insultaban. Lo bueno es que conocí a un chico del que estaba totalmente enamorada: Derek. Yo comenzé a consumir drogas y tuve un accidente con el coche. Acabé en una silla de ruedas y ahora estoy en mi jardín contándote esta historia. Y es que el dinero y la fama no hacen la felicidad.

DOLOR EN EL MERCADILLO

Era el 22 de julio de 2013. Yo iba paseando a mis perros, cuando un olor los llevó hasta un mercadillo humilde y pequeño.

Los dos perros, con tanta fuerza, soltaron las correas y se fueron velozmente hasta un tienda donde había  unos jugosos jamones colgados de una cuerda, a primera vista sí tenían buena pinta así que le pedí unos cuantos. Al lado, había un puesto de perfumes, había muchos olores: Fresa, limón, frambuesa…  Me dijo que los podía oler y yo accedí al gustarme aquellos olores. Pero oliendo uno me pareció demasiado fuerte  y se me saltaron  las lágrimas, las toses que yo producía eran fuertes, al ver que lo estaba pasando mal, el señor me dio un vaso de agua y entonces se me pasó.

Después fui a pasear un poco a un chica que me dio a probar unos bocadillos  de una extraña carne en su interior, pero desafortundamente una abeja zumbaba por allí y en cuanto abrí la boca. Me clavó su aguijón en la lengua, al principio no sabía cuál era  la causa del dolor pero pronto me di cuenta y me lo saqué.

Mis primos y las chuches

Hace un mes más o menos, mis tíos, tías, primos, primas, mis padres y yo fuimos a dar una vuelta por Santoña  antes de comer, mi hermana no estaba , pues venía después.

Mientras  paseábamos por San Antonio, mis primos quisieron algunas chuches antes de comer, entonces se lo preguntaron a mis tíos de Bilbao, que al principio dudaron pero accedieron. Al cabo de media hora se lo pidieron a mis padres, que no sabían que habían comido chuches, entonces como se habían portado bien ( o eso creían ellos) les compraron más chuches, como fueron a la misma tienda el dependiente se sorprendió al ver a mis primos de nuevo, pero lo disimuló, yo les pregunté a mis primos por qué el dependiente se sorprendió tanto al verlos, porque yo sí que lo noté, y me dijeron que no sabían. Pasaron diez minutos y se lo preguntaron a mis tíos de Santoña (que no sabían que habían comido ya muchas chuches), que les compraron más chuches.

Cuando llegamos a casa de mi abuela a comer, vimos a mi hermana dormida en el sofá, entonces mi padre la cogió en brazos y la llevó al cuarto. Cuando mi abuela trajo la comida,mis primos no quisieron comer nada, eso nos sorprendió mucho a todos ya que mi abuela había hecho una comida riquísima, entonces todos estuvieron hablando en la cocina y acabaron descubriendo que había pasado, mientras yo les interrogaba a preguntas a mis primos. Todos fueron al salón donde nos encontrábamos mis primos y trajeron consigo el postre favorito de mis primos, ellos probaron un poco para que no sospecharon, pero no lo comieron al final, entonces mis primos le contaron todo lo ocurrido a todos.

RELATO REALISTA: UN RELATO REALISTA.

ESQUEMA:

  • Lugar–>Centro comercial.
  • Tiempo: Lejano–>Hace 6 años.
  • Acción:
  1. Fui al centro comercial.
  2. Jugamos en las escaleras.
  3. Me caí y sangre.
  4. Fui al hospital.
  5. Me amputaron una pierna.
  • Personajes:
  1. Protagonista: Anne–> Es baja, feliz y lista y es la que se cayó.
  2. Antagonista: Kevin–> Es alto, serio, tonto y él jugaba con Anne.
  3. Mi madre y mi tía–> Son tranquilas, pacientes y no muy altas, ellas hablan con el doctor.
  4. Secundarios: Mi tata Aroa–> Es alta, rubia, morena, guapa y no hace nada.

UN RELATO REALISTA:

Hace seis años, en un centro comercial, fui con mi madre, hermano, tía y tata al centro comercial de Santander. Mi hermano y yo estuvimos jugando en escaleras mecánicas y me caí de cabeza, sangrando por las piernas, manos y cara. Fuimos a un hospital y me tocó con un Doctor que me caía fatal y me amputó una pierna. Yo pensaba que dolía mucho mientras mi madre hablaba preocupada con el Doctor y  mi tía.

Relato Realista: ¿Detuve al ladrón?

Acción

Se desarrolla en la calle, se sitúa hace dos años.

  • 1º Estaba paseando por la calle
  • 2º Pasé al lado de un banco en el que un ladrón estaba robando
  • Situación final: Detengo al ladrón por casualidad.

Personajes

  • Protagonista: Yo
  • Antagonista: Ladrón
  • Secundarios: La policía, Los periodistas y la gente.

Narrador

  • Interno

Lugar

  • Calle

Tiempo

  • Hace dos años

Relato

Hace dos años estaba paseando por la calle para buscar a mis amigos, cuando pasaba al lado de un banco chuté una piedra, en ese instante salió corriendo del banco un ladrón con unas bolsas de dinero en la mano. Iba hacia mi dirección pero en ese momento tropezó con la piedra que yo había chutado.

El ladrón cayó y quedó inconsciente durante unos instantes. Mientras la policía llegaba, la gente me felicitaba por haberle detenido aunque lo detuve por casualidad. Luego vinieron unos periodistas a entrevistar a los testigos, me entrevistaron un poco y luego se fueron, por si la policía les daba algún dato del ladrón. Luego la policía me felicitó y me dijeron que había hecho un buen trabajo, pero mientras la policía me felicitaba el ladrón escapó y nunca volvió a aparecer……

¿FIN?

Desde siempre y hasta siempre

Esta es la historia de dos grandes amigos, uno llamado Paco y otro Sergio. La familia de Paco era una familia adinerada, mientras que la familia de Sergio era de clase media. Los niños desde pequeños siempre habían jugado juntos, iban al colegio juntos y en alguna ocasión habían sido compañeros de travesuras. Ellos cada vez se hacían mayores, pero parecía que su amistad permanecía intacta, hasta que un día soleado, hasta donde yo creo recordar, el padre de Sergio fallece por motivos de salud y la madre tiene que ponerse a trabajar, pero no puede mantener a Sergio y a sus tres hermanos, entonces Sergio tiene que dejar los estudios y ponerse a trabajar también para sacar a su familia adelante. Desde aquello los padres de Paco no  le dejaron acercarse a Sergio nunca más y es que para ellos eran gente pobre y no se podía tratar con ellos.

A Sergio y a su familia cada vez les fue mejor, él seguía trabajando, pero estudiaba a la vez y se le daba bien. Cuando finalizó la carrera se graduó y comenzó a trabajar como periodista en un gran periódico. Este encontró pareja y se compró una casa. Cada vez le iba mejor pero le faltaba algo, le faltaba su amigo Paco, que iba a estar ahí siempre pero hoy ya no estaba.

Un día cuando Sergio se disponía a ir al trabajo pasó por un bar para tomarse un café antes de empezar a trabajar. Detrás de la barra se encontró con Paco y se pusieron a hablar de todo lo que había sucedido desde que no se veían. Este le contó que todo fue porque sus padre no le dejaban ir con él porque era pobre, pero que él nunca le hubiera abandonado, que se merecía una disculpa y que ahora todo era al revés.

Sergio se quedó pensativo y le preguntó que porqué, este le contestó que sus padres habían perdido todo su dinero invirtiéndolo y ahora no les quedaba nada, absolutamente nada y que por eso Paco estaba trabajando allí.

Paco le contó a Sergio que estaba viviendo de acogida en casa de una buena gente, ya que el dinero de su trabajo se lo enviaba a sus padres para que pudieran mantenerse. Sergio inmediatamente le obligó a que se fuera a vivir a su casa, pero Paco se sentía mal después de todo lo que había sucedido, aun así aceptó y poco a poco le consiguió un mejor trabajo para así ganar más dinero y poder vivir mejor. Ellos siguieron disfrutando de su amistad porque a pesar de todo le había prometido que siempre iba a estar ahí.

Y es que todo lo que das, la vida te lo devuelve.

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