Archivo del Autor: cristinacaballeroquintana10

El chico cansino

De ella él no estaba enamorada,

cuando sonreía a él le encantaba,

y su alegría le contagiaba,

pero ella ya estaba cansada.

 

Con todos los chicos estaba agobiada,

pero él al otro día lo intentaba,

y a la semana ella un bofetón le daba,

la perseguía hasta que acababa estresada.

 

Hasta que un día se cansó

y a todos les dijo que pararan

pero el acoso no cesó.

 

Seguían aunque les ignoraran

y ella a la policía llamó

para que nunca jamás la molestaran.

Don Quijote y su vida imaginaria

Don Quijote, de tanto ver la serie The Walking Dead, se volvió loco y más tarde, cuando terminó de verla, decidió salir a la calle. Cogió un hacha viejo que tenía guardado en el desván.

Cuando salió a la calle, como no distinguía el mundo real con el de la serie, se pensaba que las personas que estaban por la calle eran zombis. Quijote entró a la primera tienda que vio y atacó a una señora con el hacha, y cuando los vecinos lo oyeron y se enteraron de lo que estaba sucediendo llamaron en cuanto antes a la guardia civil. Le vieron a Quijote, le esposaron y se le llevaron al cuartel. Cuando llegó, le requisaron el hacha y él seguía imaginándose que eran zombis así que se empezó a poner muy nervioso y a dar patadas y puñetazos a todo lo que veía. La guardia civil estaban muy desesperados, así que esperaron a que se tranquilizara ya que no sabían lo que hacer. Minutos más tarde, Quijote estuvo más tranquilo y la guardia civil le preguntaron por qué había atacado a la señora de la tienda y él dijo que fue porque la señora era una zombi y tenía que matarla. Al fin y al cabo la guardia civil le hicieron ver que esto era la vida real y no la imaginaria que él se pensaba que era.

Al final, Quijote pasó dos años en la cárcel, ya que la señora estuvo bastante mal y enferma, y él estuvo yendo a un psicólogo y volvió a la vida real sin ver zombis ni nada por el estilo.

Lazarillo de Tormes y la maltratadora

Yo, Lazarillo de Tormes, iba por el mercado buscando algo para comer, ya que llevaba días si comer nada. Por fin logré robar algo de pan para llevármelo a la boca. Me di cuenta de que no podía seguir así, mendigando y robando, así que decidí buscar un trabajo.

Al día siguiente en la plaza me encontré con Arenita, que me dijo que había visto mi anuncio en Jobtoday, pidiendo trabajo. Me ofreció uno, donde trabajaría 8 horas al día y cobraría 900€ al mes. Yo estaba encantado ya que por fin haría algo con mi vida. Me marché a mi casa a descansar para prepararme para ir al trabajo. Fui hacia mi trabajo y vi que tenía una casa enorme, yo tendría que hacer la comida y limpiar algunas partes de la casa.

Al principio, Arenita fue muy simpática conmigo, pero unas semanas después empezó a ser muy desagradable, se pasaba el día insultándome o pegándome con el palo de la escoba. Me pegaba todos los días y me decía que no sabía hacer nada. A final de mes me dio la mitad del dinero acordado. Yo no entendía nada de lo que estaba pasando, así que fui a pedirle explicaciones.

Cuando llegué lo único que me dijo fue que no hacía nada bien y no me merecía ese dinero. Yo que estaba muy enfadado la grité que no tenía derecho a hacer todo lo que hacía. Tras unos momentos de silencio volvió a estallar la guerra, cogió una grapadora y me la tiró a la cabeza y por unos momentos estuve inconsciente. Cuando me recuperé, me levanté del suelo, salí de aquella habitación y fui a la policía. Fue arrestrada por agresión y yo, un tiempo después, volví a encontrar un trabajo en el cual me fue muy bien.

Copla a la muerte de mi hijo

¡Oh, hijo mío! Qué momentos me diste,

un libro de poesía a tu lado leía

alegremente.

La puerta de nuestro salón abriste,

llenaste nuestra casa de alegría

sorprendentemente.

Todo el día en la cama durmiendo,

y así todo ha terminado,

en un cajón.

En todas nuestras fotos salías sonriendo,

y acabaste muy agobiado,

sin corazón.

 

 

Tania, la superheroína

Tania, un día en la ventana estaba,

y de repente un avión pasaba.

Ella se aburría y lo miraba

y un pájaro a la vez volaba.

Tania mientras tanto cantaba

y su vecino con la ventana abierta la escuchaba.

De repente una niña gritaba

y Tania asustada empezó a mirarla.

Los gritos de la niña a su casa llegaban

y la niña mientras tanto lloraba.

Tania superpoderes guardaba

entonces decidió usarlos para ayudarla.

Ella volando a la casa llegaba

y la niña mientras lloraba se quedó flipada.

Tania la rescató, y la llevó a su casa.

 

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